miércoles, 1 de diciembre de 2010

Posible crónica de un partido de semifinales en el Fello Meza


Era como una sustancia ominosa" diría Eduardo mientras se echaba un trago de birra. En efecto una niebla espesa empezó vertirse y a impregnar la realidad del Fello Meza con unas diminutas gotas de algo (¿agua?), casi imperceptible, pocos minutos antes de que Franco Basso desacertara en ese despeje fatal. Era el minuto 91, el partido estaba 1 por 1 y Marco Ureña se descolgó por la derecha, avanzó y remató a marco. Si bien el portero Torres logró rechazar el disparo, la sustancia ominosa que Eduardo refería, dispuso que Allen Guevara estuviera en el lugar preciso para aprovechar el rebote e imponer el 2 por 1. Todo el mundo en el Fello Meza sentía que algo se arrugaba a esa hora turbia, pues ese marcador daba al traste con toda esperanza por llegar a la final. Un escarnio más, como uno de esos repulsivos bollos de pan musmani que se queman a la puerta del horno en las mañanas de domingo. Luego la misma peregrinación de cadáveres azul y blanco que saldría del estadio pensando dónde putas podría estar el origen de esa mala suerte. La mayoría deseaba encontrarla en algún punto entre La Taberna Cartaginesa y el bar El Estadio, sin embargo, otros, más propensos a la virulencia, acariciaban la idea de desenfundar su rabia y cobrar venganza con los símbolos añosos de la ciudad. Eduardo insistiría en que quizás no era del todo descabellada la idea de entrar a profanar el sagrario de la Basílica de la Virgen de los Ángeles. Total, añadiría luego, todas las sospechas apuntan a La Negrita. Por eso, cuando el primer hincha irrumpió en el templo, Eduardo no comprendía a las señoras principales de Cartago que sentían que algo muy hondo se les moría. Hubo halgazara, desmanes, atropellos y linchamientos públicos. Una turba integrada por cartuligans frenéticos miccionó en el pulpito de la Basílica y vertió menesterosos fluidos en los calices. Otros aficionados más impúdicos practicaron abluciones en la pilita, algunos escupieron sobre la piedra del hallazgo y la mayoría arremetió ferozmente contra la imagen de la Virgen de los Ángeles. Los habitantes fueron embargados por una consternación que no admitía concesiones a las consideraciones de Elias Canetti sobre el poder y las masas. Quiso el azar que, en esa noche acosada de herejías, un grupo de asiduas rezadoras estuviera dentro del sacro templo honrando esos rumores relativos a la devoción de los cartagineses (en el grupo figuraban distinguidas señoras como Deyanira Cruz, Cecilia Araya de Martínez, Maritza Hernández, Marta Mora, Ercilia Chávez de Coto, entre otras). Los alzados no esperaron con su hambre de venganza y sin otra distinción tomaron preso al grupo de viejas beatas que murmuraba letanías junto al cura parroco. El tristemente célebre Caca ´e Gato fue el primero en invocar la memoria del ballet azul justo antes de lanzar el toque de a degüello contra el Padre Eddie. Macho Huevos, a la mejor guisa de los acólitos de Leon III El Isaurio, destruyó las hornacinas donde reposaban santos tan variados como ignotos. En el lugar donde yacían los restos de Monseñor Sanabria se erigió un busto de José Rafael Fello Meza y los alzados, presos de un furor satánico, requirieron la presencia de Leonel Hernández como una única condición para liberar a las rehenes. Es preciso considerar que las atracciones turísticas de Cartago no son muchas: se reducen a dos. La primera, algo más al norte del lindero colonial de la ciudad, la constituye el bar Royal (o simplemente Tencha), un putero legendario donde casi todos los hombres heterosexuales (e incluso algunos maricones) de Cartago se han iniciado en las faenas amatorias. La segunda, la Basílica de La Virgen de los Ángeles. De lo anterior se puede colegir que la toma del recinto sagrado por una horda de fanáticos desesperados tendría un efecto relevante, por no decir apabullante, en la prensa. No obstante, el celoso atisbo de un rancio cacique politiquero impidió que el resto del mundo conociera el clamor de aquellos aficionados frustrados que asesinaron curas y ultrajaron ancianas rezadoras únicamente porque su equipo perdió la posibilidad de ser campeón por septuagésima ocasión. Luis Gerardo Villanueva interpuso sus poderosos oficios para que ningún medio de comunicación divulgara la pavorosa realidad de tan herético episodio. Es más, fue el mismo Villanueva quien condujo a Leonel Hernández a parlamentar con los sublevados y quien ofreció una millonaria indemnización a las familias de las víctimas. De ese modo, no trascendieron los verdaderos alcances del lamentable hecho y éstos no pasaron de ser una expresión más de la folclórica idiosincrasia cartaginesa. Aduciendo una remodelación repentina y, por demás, injustificada, las autoridades eclesiásticas resolvieron cerrar el sagrado templo mientras se llevaba a cabo las obras de limpieza y reconstrucción. Solo algunos curiosos trazaron injurias en las esquinas y se figuraron oscuras conexiones entre la rebelión iconoclasta de los cartuligans y el presunto robo de la virgen de Los Ángeles 60 años atrás. Sin embargo, todo ello se quedó en los ámbitos de la mitología moderna y el devaneo sinárquico. La semana siguiente se celebraron elecciones de alcalde y el candidato de Villanueva salió venturoso. La final de fútbol nacional se celebró con bueno susceso para la Liga Deportiva Alajuelense y Eduardo siguió pensando que todo fue obra de esa sustancia ominosa que en las graderías la gente llamaba simplemente neblina.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sucesos de los últimos días


Alajuela (WTF).- Bandera Nacional de Costa Rica presenta un Recurso de Amparo por abuso, sobre exposición y uso indiscriminado. La Bandera Nacional de Costa Rica presentó en días anteriores un Recurso de Amparo a la Sala Constitucional del Poder Judicial de la República, debido al abuso del que se considera víctima desde que inició el conflicto en Isla Calero. Según Bandera, su imagen ha sido expuesta de manera soez y poco crítica, tratándosele como a un signo de diferenciación y discriminación, y no como un símbolo patrio. Asimismo, señaló su molestia debido a que cualquier persona que se auto declare y considere “nacionalista” o “defensor de la patria” ha entendido que es su deber usarla, como si fuese ella una foto de identificación o se tratara todo este asunto de establecer bandos para una disputa deportiva. La Sala acogió la acción y estará pronta a resolver en el momento que se evalúen los hechos que la demandante señala.

Internacionales (WTF).- Científicos descubren fenómeno de neblina-noticiosa. Una curiosa neblina noticiosa parece estarse desplazando lentamente sobre Centroamérica, de acuerdo a imágenes suministradas por distintos satélites. Con motivos politiqueros, en intentos por desbordar las tensiones y desviar la atención que producen otros conflictos, dos gobiernos vecinos han unido fuerzas para crear un problema, producir un enemigo externo que procure la unión nacional y alargar una solución. Asuntos que refieren únicamente a gobiernos y podrían ser solucionados adecuadamente por vías legales e institucionales facultativas, fueron trasladados a pueblos inmaduros, viscerales e inmediatistas, que han tomado posiciones extremistas (de aversión o abrazo del conflicto; aversión o abrazo de su “nacionalismo”) y que por lo tanto han contribuido a la creación, desarrollo y sostén de un circo mediático que todos de alguna u otra forma están disfrutando. Sin embargo, y gracias a la rotación de las “noticias”, pareciera ser que la neblina comienza a disiparse y la carpa se estaría mudando pronto de localidad, para que nuevamente los pueblos queden inundados de sucesos y festejos navideños.

San José (WTF).- Reclaman servicios express. Cuál si existiera un grupo de manifestantes “on call”, sin voz ni pensamiento propio, varias personas insisten en medios de comunicación, redes sociales, diferentes espacios públicos y privados, que los “protestantes”, “chancletudos” y “ambientalistas” deberían salir a las calles a expresar su molestia por los daños ambientales y el conflicto que se desarrolla actualmente en isla Calero. Los quejumbrosos señalan que ahora sí hacen falta y que son unos cobardes por no haber realizado ya alguna de su tan famosas marchas. Según estas personas, manifestarse es “adecuado, deseable y esperado” cuando ellos dicen, pero un “oficio de vagos” cuando no están de acuerdo. Al cierre de la edición los interesados en “manifestaciones express”, seguían sentados en sus sillones, frente a sus computadoras, sus televisores y con su celular, esperando respuesta y marchas del grupo de “revoltosos”.

Heredia (WTF).- En megalómanos diagnosticados, la rabia produce vómito e imposibilita comunicarse. Un estudio que se conduce desde meses atrás por la Universidad Puravara, arrojó anoche sus primeros resultados oficiales. El experimento, basado en la observación directa de una serie de megalómanos mundiales, pretende determinar si una condición conocida como “Berrinche Siempre Tengo la Razón”, produce en todos los sujetos conductas rabiosas acompañadas de reflejos gástricos que imposibilitan la capacidad para hablar. En observaciones anteriores, el cuadro descrito no había podido manifestarse en su totalidad, pero según declaraciones de los expertos apostados en las afueras de la casa del ex presidente Arias al momento de la anulación de la concesión para la explotación minera a la empresa Infinito Gold, las reacciones del sujeto confirman de manera definitiva las hipótesis de la investigación y concatenan sin lugar a dudas los síntomas antes descritos. En honor a este descubrimiento y a las condiciones en que se presentó el cuadro de “berrinche-ira-vómito-no declaraciones” en uno de los principales megalómanos observados, la condición será bautizada “Tome chichí!”.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¡Levanta ese trapo, iza esa bandera!



Banderitas inflables,
patria y noticieros;
patria y noticieros,
palomas detonables
dioses justicieros
el dedo arriba que hable:
los últimos primero.

Levanta ese trapo (Tom Waits)
 
Aprendí el oficio de Piggy Knowles
y Sing Sing Tommy Shay, muchachos.
Dios me usó como un martillo
para que hoy golpee su tambor fatigado.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

El sol es alto, el mundo llano,
allí se esconde la basura.
Si huele a sangre
y zumban las moscas
sabés qué hacer
si el niño llora.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

Con los dedos clavados en la tierra
alzamos y acomodamos el mundo.
El humo va tapando el sol
en la noche limpio mi pistola y rezo.

Se oyen campanadas locas,
el canto de un pájaro muerto
y a los dioses mendigar
por todas partes.
Así que abrí fuego
al llegar a la orilla,
en la guerra y el amor
se vale todo.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!
¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

(Trad. Eduardo Valverde)


La Nueva Democracia (detalle), David Alfaro Siqueiros

martes, 2 de noviembre de 2010

El que quiera divertirse (El Emperador Tertuliano y la Legión de los Superlimpios/ Rodolfo Arias Formoso)

 El Emperador Tertuliano, el Asceta Minofén, el Roco Estándar y su Homólogo, el Sobrinillo Mío del Roco Estándar y su Homólogo, la Gurrumina, la Mimosa Púdica, el Capitán Austerín, la Bola Oval, Cayo Tranquilo Suetonio, el Jefe Anti Tertulio, Pollo Hermoso, Vespasiano por aquello de la Vespa, Papito Rich, Archi Tertulio, Extra Tertulio, Super Tertulio, Recontra Tertulio, Mini Tertulio, el Típico Calvo con Bigote, Altura o Pelos alguna de las dos, Albaferro y Testafea, Sexy Tos, la Mao Menón, la Chuby de Míchigan, el Jefe de Otro Departamento, la Barbi Quiú, un Tal Onario…

Estos son los personajes de “El Emperador Tertuliano y La Legión de los Superlimpios” de Rodolfo Arias Formoso. Un racimo de entes caricaturizados dentro de un universo “concluido” que avizoran, muy a su pesar, aguas caóticas, desconocidas.

Se trata de un grupo de funcionarios menores de alguna institución pública costarricense, digamos en los ochentas, cuando las promesas de la socialdemocracia y la llamada Segunda República ya no dan más de sí y la conurbada clase media y sus náufragos con pretensiones, comienzan a ser desahuciados de la isla Barataria que les dieron en renta.

Ideales defraudados, la incertidumbre de llegar a fin de mes, borracheras como misas, planes sin futuro, electrodomésticos para amueblar el reino y domesticar la reina, decálogos de las buenas maneras en el sanitario, existencialismo nihilista de calendario de cantina: San José y sus vecinos de barrio. La comarca del perdedor, donde todos disimulamos el carné de ciudadano.

Escrita a punta de fragmentos y viñetas que, como en las páginas de un periódico, la coherencia al contenido está dada por la supuesta simultaneidad de los eventos-vidas de los personajes, El Emperador Tertuliano es una novela tragicómica, una oda amorosa y al revés a la mediocridad y el conformismo social y cultural. Satírica, pero no cruel. Tierna, pero sin cursilerías.

El humor hace equilibrio con la desesperanza del libro, en donde esa instantánea de la corrupción -en términos generales- de lo público, encuentra salida en ese otro anonimato que puede ser la resignación del individuo (El Emperador) ante su circunstancia y que, frente a un amor rejuvenecido y la frustración existencial, se ve “arrinconado” a elegir entre la desesperación o redirigir todas sus apuestas hacia sí mismo.

Sobre su valor dentro de las letras costarricenses, entre otras cosas escribe Juan Murillo en su blog:
Parte de lo que hace de esta novela una lectura tan deliciosa radica en la capacidad asombrosa, incontenible, de Arias de retratar un mundo a través de sus discursos… Tal es la proliferación de habladas, acentos, dialectos, copias y extractos, que Arias Formoso casi no necesita describir físicamente las cosas, las comprendemos de oídas, por el sonido reconocemos el taxi, la mesa de formica del restaurante, el escritorio con la bola de ligas y el imán con grapas del burócrata, la casita enrejada a la que se regresa en bus todos los días
Así pues, quedan todos convidados a acercarse a esta novelita pachuca y choteadora del choteo, que nos es introducida con un epígrafe de Julio Cortázar.

¡Qué risa… todos lloraban!

jueves, 14 de octubre de 2010

Romance inconcluso del misceláneo bilingüe y la especialista en inteligencia comercial


"Si te portás bien te doy permiso para que imaginés un oso y una maestría del INCAE" Todas las mañanas su mamá le repitió esa frase mientras la peinaba con unas trenzas muy firmes y muy largas.Si bien la madre nunca fue particularmente celosa en la entonación de tan estimulante proposición no se puede negar que puso el mayor de los empeños en desearlo y mascullarlo durante todo el tiempo que demoró la hija en graduarse de comercio exterior en la ULatina. Huelga añadir que, en efecto, la hija cumplió con la condición impuesta amorosamente por la madre y al graduarse pudo imaginar un oso, una maestría del INCAE y hasta un gerente de trasnacional con afición por los embutidos y los apellidos extranjeros que la abandonó por una beca a la Universidad de Notre Dame.
Con frecuencia se le vio vagar melancólicamente por los pasillos del supermercado, prestando atención a los precios de las carnes maduradas, en esos días dulces en los que unos hombres diminutos y senisbles acostumbran coordinar exhibiciones de bonsais. Nos conocimos una mañana de martes durante una conferencia organizada por el Ministerio de Comercio Exterior. Básteme agregar que, a día de hoy, no puedo precisar si sus pechos eran benevolencias de la silicona o no. Durante la dichosa conferencia unos señores muy lánguidos y graves ponderaron los alcances de las rondas de negociación de la unión aduanera centroamericana y celebraron la estrategia de facilitación del comercio impulsada por la señora ministra. Ella prestaba atención en todo momento y tomaba nota de todas las cifras. La titular de Comercio Exterior fue la encargada de inaugurar el acto solemne. Debo confesar que de no ser por la parquedad de los rasgos físicos de la ministra, estaría en condiciones de creer cualquiera de su consideraciones sobre reducción de la pobreza y encadenamientos productivos. En palabras suyas, dentro de poco Centroamérica será una suerte de comunidad supranacional muy semejante a la Unión Europea en la que habrá libre tránsito de mercancías, personas y capitales y donde no existirá justificación para la mendicidad. Eso dice la ministra. Pero lo cierto es que la facilitación del comercio, en esta parte del mundo, tan solo ha provocado una eclosión de dementes seudo emprendedores que se mueren de optimismo y que consideran viable la exportación de empanadas de cusuco a Singapur.
Debo a la conjunción de un lápicero sin tinta y una libreta sin hojas blancas el favor de intercambiar algunas palabras con ella. Era gentil, sin duda. Tenía esa amabilidad artifical que suelen tener las personas que te desean buen día en el ascensor y que toman tales prerrogativas por modestas concesiones dispensandas al mundo. Mientras le ofrecía una de mis tarjetas de presentación le hablé de la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal en la región sin alterar la estabilidad macroeconómica. En realidad yo no entendía qué quería decir tal cosa pero a las muchachas como ella le fascinan los hombres que hablan de macroeconomía. Por fortuna, recién había ojeado un titular de El Financiero, sitio de donde tomé inmisericordemente la frasesita cajonera de la reforma fiscal. Ella coincidió conmigo y enseguida me dio una de sus tarjetas.
Yo estaba convencido de que esa muchacha que trabajaba en PROCOMER, todas las tardes conduciría su renault con la misma tristeza de quien mira un mar del color de una ballena muerta. Le dije que mi placa vehicular los martes tenía restricción de ingreso a San José y que por eso debía tomar un taxi hasta la Región Autónoma de Escazú. Por su puesto que ella ignoraba que todos los días me veo en la necesidad de tomar el autobus en las inmediaciones de la Antigua Coca Cola a fin de llegar al brete. Mentir es una forma elegante de triunfar sobre la realidad, pensé. Más o menos así fue como ella me condujo hasta Multiplaza. Durante el viaje dije un par de cosas tontas para hacerla sonreir. Luego le hablé acerca de la empresa de taxis que ofrece un servicio, presuntamente, 5 estrellas en el sector oeste. "Es un típico factor inflacionario", le dije, convencido de que estaba abrumándola con mi falsa erudición de macroeconomía. Luego agregué: "Estos taxis se cuelgan de la teoría de los clusters para cobrar sumas excesivas mientras ofrecen un servicio semejante al que ofrecen los taxis pirata del Mall San Pedro; con la salvedad, de que los taxistas cinco estrellas son más propensos a alterar la maría". Ambos reímos al constatar que sería perfectamente posible escribir una tesis sobre la teoría Porter-INCAE aplicada a los taxis piratas. No obstante, yo ignoraba que Forest Colburn y Arturo Cruz ya habían emprendido una tarea semajante.
Mi tarjeta de presentación, dudosamente, me acreditaba como "representante comercial" de REYMCK, una empresa trasnacional que importaba motores desde Estados Unidos a toda Centroamérica. Confieso que en otras oportunidades me he presentado como asistente de gerencia, ejecutivo de ventas de real state, facilitador de negocios, asesor del Banco Mundial y un sinfin más de categorías propias de la jerga neoliberal. Me bajé de su renault justo frente al edificio Terrazas de Plaza Roble, excusándome por no invitarla a almorzar, so pretexto de una videoconferencia de suma importancia. Le prometí llamarla para salir a cenar alguna noche, quizás a un restuarante de comida mongola. Mientras esperaba fumando en el parqueo de Plaza Roble me prometí a mí mismo que la próxima vez que la viera le mostraría mi excelente pronunciación en inglés, resultado de 6 años de trabajar para un gringo de Nebraska que rentaba áreas de camping en Montezuma. Tan pronto como me cercioré de que estaba fuera de su vista, me encaminé al McDonald´s de Multiplaza. Me sentía seguro y apto para empezar a extrañarla mientras comía un Big Mac.
Nunca más la volví a ver, pero a veces, cuando voy en el bus, trato de pensar en la textura de los osos que ella quería imaginar de niña. Además, cuando leo las noticias de economía, la imagino en su cubículo del edificio macilento de COMEX, al lado de ese compañero suyo que constituye un ejemplo cabal de movilidad social en Puriscal. Otras veces, cuando oigo a los economistas hablar de guerras de divisas, me la figuro triste y linda, llorando por un oso y otra maestría del INCAE, lamentándose de que aún no es capaz de fabricar historias para contarle a sus sobrinos ni de encontrar un hombre que le haga macarrones con natilla después de hacerle el amor.

lunes, 11 de octubre de 2010

El nobel para Vargas Llosa


Tengo la impresión de que haberle dado el nobel a Vargas Llosa fue una forma harto tarda de decir, "se lo debimos haber dado a Borges".

Fuera de la brillantez escritural de Vargas Llosa, innegable, me parece esta fiesta una forma solapada y rimbombante en donde la academia Noruega está anunciándole al mundo que cree fervientemente en una Latinoamérica políticamente madura, donde la respuesta a la dictadura de derecha no es ya un requisito para ganar el galardón. Ahora puede otorgársele a un hombre que se sorprende de haberlo recibido pues viene de un mundo donde ser de izquierda era necesario para ganar el premio nobel de literatura.
Las contradicciones se han acabado, nos dicen silenciosamente, le anunciamos al mundo una latinoamérica que se deshace de su pasado político y le abre los brazos a un mundo nuevo de liberalidad (no libertad) y progreso.
Este nobel, me parece, es como una celebración a lo que los escandinavos bonachones (asumiendo que lo sean) deseaban hace tiempo de la América Latina sumida -desde sus ojos- en cruentas confrontaciones sociales e irresolubles dilemas humanos (dictaduras asesinas, desapariciones masivas, desnutrición y pobreza). Se alzan y emiten un juicio que anuncia que no somos lo que fuimos, que los rezagos guatemaltecos, salvadoreños, bolivianos y mexicanos de la pobreza absoluta son sólo reminiscencias de un orden que el continente deja atrás, enmarañado ahora en un engranaje de progreso liberal-social, donde los retrógados no habrán de tener lugar una vez que se muera Fidel y caigan Chávez y Evo.
Hablamos de un Pan de Azucar que se asoma a grandes rascacielos, un Buenos Aires de vidrio y acero, donde ya no es necesario asesinar en masa para generar riqueza y mantener el orden. Hablamos de conglomerados y Tratados de Libre Comercio, todos de la mano con el resurgimiento de una silente conciencia, en Lula, en Tabaré Vázquez. Casi como si el paraíso de la socialdemocracia liberal cayera sobre nuestras frentes.
¡Qué fácil es entonces extender viejas categorías, termómetros vencidos y colonizantes, y decir con holgura: 'etapa superada'! Como si la piedra de toque fueran las academias escandinavas, para decirle a los latinoamericanos que ya están dejando atrás las espinillas de su adolescencia política.
Por eso ese nobel era para Borges, pero se nos murió muy temprano, cuando la dictadura de Pinochet no tenía sino tres años de inyectar terror. In memoriam, se lo damos al señor Vargas Llosa, para que lo cuelgue en el muro de su casa de Madrid, donde Franco no está más en el poder.

viernes, 8 de octubre de 2010

El que quiera divertirse (La Leyenda de los Soles /Homero Aridjis)



La Leyenda de los Soles (1993) es una novela "cósmico-urbana" con tintes ecologistas. Escrita en capítulos más bien cortos, Aridjis nos relata el caos general que reina en la ciudad de México en el 2027. Una ciudad que sufre de abotagamiento humano, por decirlo así, donde la vida es un bien ordinario y de escaso valor.

La trama utiliza como andamiaje la cosmogonía nahuatl y, a través de esta, asistimos a la extinción del “Quinto Sol”, la era de la humanidad como la conocemos. Tras cuatro soles anteriores, el Quinto Sol -sol del movimiento- inicia un ciclo de estabilidad relativa que culminará con grandes terremotos y estallidos volcánicos, así como por la venida de los Tzitzimime, demonios del crépusculo. La creación y destrucción de las distintas eras, son producto de las luchas por su supremacía entre los cuatro hijos del dios-diosa primigenio.

En La Leyenda de los Soles, las luchas por el control político de México entre el Licenciado José Huitzilopochtli Urbina, presidente del país por el PUR (Partido Único de la Revolución), y Carlos Tezcatlipoca, General de las fuerzas armadas, resultarán en el fin de una era.

Juan de Góngora, un joven pintor, es visitado desde el pasado por Cristóbal Cuauhtli, un indio teotihuacano (donde los dioses dieron vida al quinto sol), para encomendarle la recuperación de la hoja del Códice de los soles, donde está estipulada la fecha de extinción del presente ciclo y que ha sido robada por el General Tezcatlipoca, quien “ha nacido y muerto muchas veces”. Con la aparición de Cuauhtli, la Ciudad de México se transforma en una especie de vórtice, donde el pasado, el presente y el futuro, así como el tiempo mitológico y el histórico, se confunden, se explican el uno al otro y divergen hacia “todas las direcciones”.

Juan de Góngora descubre, gracias a Cuauhtli, que posee la capacidad de atravesar las paredes, y junto a él nos adentramos en un viaje “voyeurístico” a la intimidad escatológica y cotidiana de quienes habitan esa ciudad decadente que se autoconsume vertiginosamente. México (la ciudad como centro mítico del mundo) está pronto a ser destruido y en el fondo, a Juan de Góngora le importa un pepino, su único interés, por lo demás estéril es “en los postreros días del mundo, voy a pintar el cuadro de mi vida, el cuadro de mí mismo, la vista del Valle de México. Pintar ese sueño abolido será mi última obra…”

martes, 5 de octubre de 2010

CARTAS A LA CORDURA


Molesto por mal servicio
Doña Vergüenza,
Escribo sinceramente molesto por su mediocre colaboración en los medios de comunicación. Es una barbaridad que usted haya dejado de hacer su trabajo como se debe y que por lo tanto, los miembros de estas pseudo-compañías informativas consideren ahora sí, prudente y adecuado, denunciar cosas que harto conocían tiempo atrás y que no sacaron al aire cuando se debía, por tratarse de ser época electoral. Me refiero específicamente a los escándalos sobre las inauguraciones apresuradas de la carretera a Caldera, entre muchas otras. Además de todo, no se encarga usted ni siquiera de aparecer cuando los personajes de estos medios juegan de bastiones de la razón y la verdad, buscando culpables y tirando “bala” al viento, mientras dejan que los verdaderos responsables, que todos conocemos, sigan escondidos. ¿Por qué no se pone las pilas a ver si acaso, azotados por su presencia, hacen un verdadero trabajo expositivo y no una denuncia a medias?
Señor Agarrado D'Mono, cédula robada
San José

Indignada por incoherencias
Sr. Sentido Común,
Me parece curioso que reporteros de los medios más grandes de este país realicen “investigaciones” y series de reportajes detectivescos, con cámaras secretas y señuelos encubiertos para mostrar al público a ladronzuelos, estafadores y corruptos miembros de diferentes instituciones y no se tomen la molestia de perseguir, entrevistar, humillar y ser igual de necios con las figuras políticas que todos los ciudadanos sabemos responsables por la estafa de la carretera a Caldera. En lugar de estar hablando tanto de lo que todos sabemos y podemos ver que está mal, deberían estar sacando a la luz el verdadero meollo que sostiene el engranaje delictivo que se construyó en la concesión a Autopistas del Sol, que es lo ÚNICO que al día de hoy, queda en pie.
Señora Vista Gorda, cédula nueva
Alajuela


Cansada de esperar
Estimada Justicia,
Estoy cansada de esperar que usted aparezca y resuelva algo de todo lo que está mal. Me tienen agobiada con la cantidad de informes de injusticias, actos delictivos, de corrupción, denuncias de malversación de fondos, de peculado y demás en el mundo de la política y nada que usted hace algo con los verdaderos responsables. Su excusa es que está usted muy ocupada, pero a juzgar por el resto de atrocidades que azotan al mundo, me temo que no sabría responderme en qué tanto se ocupa. Le agradecería que si no va hacer nada al respecto, deje de aparecer en boca de tantos por ahí. Tal vez está función si que pueda desempeñarla!
Señora Profundo Hastío, cédula vencida
Cartago

jueves, 16 de septiembre de 2010

Républica de Costa Rica, ¿independiente?



(Hollywood, WTF) Tras negar rotundamente los rumores sobre un supuesto romance y en medio de múltiples cuestionamientos sobre su verdadera autonomía, República de Costa Rica celebró ayer 189 años de su independencia.

Esta famosa actriz, reconocida por grandes clásicos de fantasía como “Democracia centenaria” y “Ejemplo de Paz”, no es ajena a las portadas de los medios gracias a los frecuentes escándalos en los que se ve involucrada.

Esta ocasión no ha sido la excepción y mientras reconocidos personajes de la pantalla grande y chica la acompañaron en los festejos, muchos otros se preguntan “¿cuál independencia?”.

En años anteriores, fue duramente cuestionado su estado debido a sus más que evidentes concesiones con el director Rigoscar Arias para las películas “Re-elección” y sus secuelas “El poder es mío! I, II y III”, además de su obvia sumisión a las decisiones impuestas por sus inseparables agentes Fondo Monetario y Banco Mundial.

Actualmente, logra portadas por una celebración de independecia que además de deslucida, para algunos representa solo una movida publicitaria para cosechar el imaginario de sus fans.

Su vida amorosa también levanta miradas, cuando luego de su dramático rompimiento con el consagrado Medio Ambiente, la más larga aunque superficial relación que se le conoce al día de hoy, se revelaran detalles de su aventura en el set de “Proyecto Cianuro” con su adinerada y joven co-protagonista Mina Crucitas, por la que República de Costa Rica se vio obligada a hacer pública su homosexualidad.

Tras el fugaz romance homosexual, volvió a ser noticia por sus supuestos encuentros románticos con el joven y famoso Ley de Unión Gay, quien a pesar de los intentos no logró conquistar el corazón de nuestra chica. Luego de este traspié, República fue duramente señalada por lo contradictorio en su conducta, debido a anteriores declaraciones de su nueva directora en la pantalla Larias Chinchilla sobre la heterosexualidad definitia de la artista.

En el transcurso del día las redes sociales no se han detenido en temas diferentes a su celebración de independencia y su aún no-oficial noviazgo con Marina Gringa. Según fuentes cercanas a la actriz, los rumores sobre esta relación siempre han sido “puras mentiras”, sin embargo ya es cotidiano topar con las señoritas Costa Rica y Marina en bares de moda entre los famosos y observar los helicópteros de Marina recorrer diariamente y sin restricciones el territorio de Costa Rica, entre Nicaragua y Panamá, en calle Centroamérica.

Pese a las evidencias ineludibles, señorita Costa Rica reitera en declaraciones recientes a esta página que su relación con Marina es “estrictamente amistosa, temporal y respetuosa”.

Nuevamente las andadas de esta chica dan de que hablar y mientras su asesores y responsables, Sala Cuarta y Asamblea Legislativa, reciben con brazos abiertos sus locuras, el público y los expertos critican fuertemente su forma de conducirse y la clase de modelo que presenta a los miles de admiradores que la estiman y siguen sus pasos día a día.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Todo es una farsa (mensaje cifrado)

Este es el título del último escrito del célebre autor Raaul, reconocido colaborador de nuestra página. Su obra, ampliamente criticada y en ocasiones alabada, ha sido comparada con autores de gran talla, como él mismo, y se basa sobretodo en experiencias de su propia vida.

Nacido en la provincia de San José en el año 1981, nuestro autor lleva una niñez y adolescencia tranquilas, sin pena ni gloria. Se convierte en un joven curioso que luego de sus estudios en el extranjero (pre-kinder “Mi linda Venezuela”, 1984-1986), se convence a sí mismo que no hay nada peor en la vida que estudiar. Luego, conoce el trabajo y cambia radicalmente de opinión. Finalmente, se topa con la muerte y afirma inflexiblemente que halló lo peor.

Toma la decisión entonces de cometer un homicidio. Decide matar a su identidad y convertirse en otra cosa, un personaje misterioso y ambiguo que burlará a la muerte: Raaul. Este seudónimo, por el que lo conocemos, es un anagrama de su verdadero nombre y una pieza fundamental de su verdera identidad, a la que asesina un 9 de octubre.

A menos de un mes de la conmemoración de este evento, queremos rendirle homenaje con esta pequeña reseña sobre su obra, comparada a la gesta del héroe Che Guevara por la revolución que plantea en el ámbito literario .

Su primera publicación oficial “Un orinal para Raaul”, es una novela controvertida que relata la odisea de un grupo de amigos en tour de cantinas, durante una fresca noche de setiembre en el puro centro de San José, la capital de Costa Rica. Durante la aventura, el grupo se ve enfrentado en la lucha por encontrar un baño decente para Raaul, en estados etílicos inimaginables y lugares nocivos para la salud. En el clímax de la obra, los protagonistas deciden dar continuación a la laboriosa faena en otras provincias del país, con paradas insólitas como el aeropuerto, en Alajuela.
De acuerdo a declaraciones del propio autor, el título de esta trama le fue obligado por un fan alcoholizado que le cuestionaba de manera impetuosa sobre su orientación sexual y sus calidades literarias, mientras insistía en discutir con un alajuelense sobre la supremacía de Hatillo. El autor también recuerda que durante esa noche otros ebrios lo abordaron exigiendo regalos de cumpleaños y sustancias de pollo hechas con pollos de verdad. "Fue una noche verdaderamente bizarra", recuerda con una sonrisa.

Su última publicación “Todo es una farsa”, es un artículo escrito a modo de chota para transmitir de forma codificada un mensaje a sus compañeros de tragos. Esta obra, es la que acaba de terminar de leer.

lunes, 23 de agosto de 2010

La Dolce Vita (clown y monologuito de un suicida)




-A veces en la noche me pesan este silencio y la oscuridad..
Me asusta la paz. Me asusta la paz más que cualquier otra cosa: parece sólo una alucinación que oculta el infierno. Pienso en el futuro de mis hijos... -"el mundo será maravilloso"- dicen; ¿cómo? si basta una llamada telefónica para anunciar el fin.
Habría que vivir sin pasión, más allá de los sentimientos, en la armonía de una obra de arte acabada, en ese orden mágico. Deberíamos saber amarnos tanto como para vivir fuera del tiempo distanciados... distanciados.

De La dolce vita

martes, 10 de agosto de 2010

Sensatez a cuenta gotas: No al referendo


Por fin un mínimo de sensatez de parte de la Sala IV. Por mayoría los magistrados de esta entidad ultimamente deslegitimada y venida a menos, decidieron acoger los recursos de amparo interpuestos en contra del el fétido referendo que se había programado para el próximo 5 de diciembre por medio del cual se pretendía decidir sobre los derechos (aun sin reconocerse) de las uniones de parejas del mismo sexo en este paisito nuestro de cada día.

Si bien ya es reprobable que se haya tenido que llegar a estas instancias para resolver lo que sin duda es un falso problema, celebramos que se siente un precedente en el que se le impide a las mayorías decidir sobre los derechos civiles y humanos de las minorías en este país, además de señalar las competencias del caso en estos temas: es decir, esto es materia de la asamblea legislativa.

Esta sociedad amodorrada y mosquita muerta tiene que dar ahora el paso consecuente; reconocer juridicamente los derechos y responsabilidades de homosexuales y lesbianas.



viernes, 2 de julio de 2010

Costa Rica y los militares.



Desde chiquillo en la escuela me enseñaron el himno, los colores de la bandera, quién fue Juan Santamaría, y que Costa Rica era una país de paz y democracia. Con la adolescencia y los conflictos con la autoridad me di cuenta de que parte de la historia era pura paja, y que buscaba crear un país de mansos funcionales. A pesar de la decepción, siempre me pareció fundamental aquella decisión de don Pepé Figueres de abolir el ejército en el país, que si estaban los muros flojos antes del mazaso poco importa, o si le convenía. Nos legó, en un momento en que en América Latina se armaba para reprimir a sus pueblos, la maravilla de no contar como instrumento político con el aparato castrense. La primera vez que este desamparadeño atravesó Peñas Blancas, una de sus mayores impresiones fueron los muchachos de estricto oliva cargando sus fusiles.
En los últimos tiempos hemos presenciado como la postalita nacional empieza a ajarse y va quedando menos de lo que creíamos que era Costa Rica, pero sin duda, todavía los quince de setiembre una extraña alegría patriotera le invade a uno al compás de las bandas y al paso de los escolares y colegiales invadiendo las calles. Ahora hasta eso parece que se acaba, cuando vienen y le dicen a uno que cualquier día 7000 marines, si, esos de las pelis, los de Misión Vietnam, pueden transitar libremente por todo el territorio nacional sin pedirle permiso a nadie, y que en las costas podremos divisar fácilmente naves que tienen capacidad para transportar a 102 oficiales, 1.449 marines, que están artillados, y que pueden transportar 42 helicópteros CH-46, cinco aviones AV-8B Harrier y seis helicópteros Blackhawks., y que además el flamante presidente del congreso, José Luis Villanueva, apura a los diputados para aprobar el permiso. No es que uno se le arrugue el corazón y se le salgan las lágrimas, es que dan ganas de decirle a los diputados del Partido Liberación Nacional, a los del Movimiento Libertario, y al pandereta Justo Orozco, que son unos reverendos hijos de puta por permitir tal atropello.
No es que no acepte que la guerra a los narcos que viajan a toda velocidad por nuestras costas, sólo se le puede combatir con una capacidad similar a la de ellos, que es lo que supone la ayuda de los Estados Unidos, lo que me es inaceptable es la permisión de que en nuestro país haya ejército, lo cual se incrementa cuando es un ejércto que ni siquiera es el nuestro.
Es evidente, que el oficialismo en este país es sinónimo de estupidez, de una incapacidad casi natural para emitir un voto mínimamente coherente con los principios más básicos de nuestra tradición política, en la cual destaca la ausencia de fuerzas militares en cualquier contexto. Soy el primer voluntario a impedirle el libre tránsito al primer milico que pretenda atravesarse en mi camino.

martes, 29 de junio de 2010

Matrimonio entre gente rara*




Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos. Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la Iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: también estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

Este apoyo al matrimonio entre católicos circula por Internet y gana adhesiones que se cuentan de a cientos.


Una cortesía para los que siguen sin creer...

lunes, 21 de junio de 2010

¿Cómo hubiera sido esa noche de miércoles 14 de octubre si Mario McGregor hubiera mentido?


Escuchar un partido de fútbol por la radio es sin duda un acto de fe, independientemente de que, a día de hoy, este ejercicio sea muy semejante a escuchar una lectura de páginas amarillas con fútbol de fondo. El fútbol, como dijo Pier Paolo Pasolini, es un sistema de signos y por lo tanto es un lenguaje La realidad del partido es una construcción simbólica que se nos revela y se nos oculta según los caprichos del narrador radial (en este caso). Lo real, es decir, el partido de fútbol, no posee una existencia positiva y no pasa de ser un algo obstruido. La realidad es la trama construida que seduce a los radioescuchas y que los impele a comerse las uñas, pegar brincos y mentarle la madre a los guardalíneas y los árbitros, tanto como a los adversarios. De tal suerte, al menos para los aficionados más puristas que prefieren la radio a la tele, durante 90 minutos nadie tiene tanto poder en el universo como Mario Mcgregor.

Juan Sasturain decía que el narrador radial opera en la frontera entre la crónica deportiva y el relato de ficción. Siguiendo este razonamiento, resultaría lícito afirmar que Mario Mcgregor se encuentra en el límite entre Pilo Obando y, digamos, José León Sánchez. Pero más allá de las consideraciones formales cabe preguntarse qué es, en rigor, lo que separa a Mario Mcgregor de José León Sánchez y de Pilo Obando. En cuanto la relación entre Mcgregor y ese simpático exalcohólico, evangelista y aficionado al Club Sport Cartaginés (Pilo Obando) bastaría con decir que la única diferencia radica en la posibilidad que tiene el espectador de Repretel de cotejar la realidad del relato con la realidad visual del partido, la cual, en nuestro momento histórico, adquiere una jerarquía capital. En el caso de José León Sánchez la diferencia estriba sencillamente en que Mcgregor suele ser más escrupuloso que los narradores de ficción. Si por alguna extraña causa Mario Mcgregor algún día decide narrar un partido no real (esto es, mentir) nada, de orden formal, lo diferenciaría de José León Sánchez u otro narrador nacional.

Resulta sorprendente, por otro lado, que Mario Mcgregor no sucumba ante la tentación de alejarse del prosaico y empirista Pilo Obando para convertirse en una suerte de Anacristina Rossi robustecida y virilizada. ¿Es posible que Mcgregor nunca se haya visto empujado a cambiar la narración de un partido en pos de un objetivo distinto al de sus reconcomios de cronista fidedigno? Se me viene a la mente ese hostil y certero cabezazo de Jonathan Bornstein en el 5 minuto de descuento que envió a CRC al repechaje; o ese otro juego de octavos de final de Italia 90 en el que Costa Rica pierde contra la desaparecida Checoslovaquia 4 por 1. Más allá del riesgo que supondría (riesgo que, por otra parte, no excedería las implicaciones que tiene la publicación de uno de esos artículos de Iván Molina cuya vocación desmitificadora resulta harto sospechosa) tan temerarias empresas, es preciso reconocer que el caudal narrativo de Mcgregor se ha derrochado en precoces inventarios factuales y en sórdidas reseñas de partidos, sin mayor pena ni gloria. En definitiva, las facultades narrativas y el poderío de La Doble M se han visto empañados por una eticidad gratuita y por aprehensiones, a la sazón, innecesarias.

¿Cómo hubiera sido esa noche de miércoles 14 de octubre si McGregor nos hubiera hecho escuchar un partido de CRC contra EEUU en el que Bornstein nunca anotaba ese fatídico gol? A decir verdad todo parecía confabularse para urdir una mentira. Al menos en Curridabat se había suspendido el fluido eléctrico, de modo que, para utilizar una terminología marxista, en el sector este de la capital las condiciones objetivas estaban dadas. Las sospechas y resquemores que suscitarían los cables de las agencias de prensa internacionales que al día siguiente desmintieran el triunfo de la selección nacional, habrían sido calificadas de calumnias y muestras de persecución contra la vocación pacifista de nuestro país. La Nación, en aras de fortalecer la gobernabilidad de unos pocos sobre la mayoría, no habría reparado en publicar un titular falso. Naturalmente, toda esta fabulación ignora el hecho de que el presidente CRC en ese entonces constituía un “servil hace mandados” del gobierno de Estados Unidos y las elitillas criollas centroamericanas (la primera fase del "Oscariato"). Sin embargo, por unos días, al menos, CRC hubiera estado en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010. No dudo que doña Laura Chinchilla, en tanto finalizaba el periodo electoral, se hubiera sentido profundamente agradecida por un gesto de esa naturaleza. Si McGregor no hubiera tenido esa escrupulosidad tan férrea, los y las ticas hubieran sido aún más felices (si ya somos los más felices del planeta, hubieramos sido los más felices de la Vía Láctea) y no nos molestaría que el presidente anterior haya ultrajado el erario público y que haya inaugurado carreteras y edificios inconclusos. Guardamos la esperanza de que, quizás para Brasil 2014, Don Rodrigo Arias decida clasificarnos al mundial vía decreto ejecutivo.

lunes, 14 de junio de 2010

Johanna se lava los dientes pensando en el país que le dejará a sus hijos


Donde yo vi que estaban botando todos los árboles fui a decirles que si los botaban tenían que sembrarme por los menos cuatro por cada uno. Y entonces ellos se burlaron de mí y me dijeron: ¿y adónde tiene la finca para ir a sembrárselos? Después me fui donde el muchacho del MINAE pero él me dijo que no podían hacer nada porque eso era de un señor que ya tenía los permisos.” Johanna se dedica a vender collares en el Parque Nacional Manuel Antonio y es una defensora del ambiente digamos que autoconvocada. Según nos cuenta, el megaproyecto inmobiliario que actualmente se está construyendo junto a una de las entradas del parque (dentro del área de amortiguamiento) pertenece a un empresario chino que obtuvo los permisos de construcción mediante “quién sabe qué chanchullo”.
Pocos minutos después de que Johanna nos diera un pequeño tour guiado por lo que ella misma considera un desastre ecológico, nos dirigimos a la casetilla del parque a fin de consultar a los guardaparques acerca de este asunto. Los funcionarios de la ecléctica cartera de ambiente costarricense (que aglutina ambiente, energía y telecomunicaciones en un mismo ministerio) efectivamente aseguraron que ese era un proyecto muy viejo y que contaba con permisos desde hace mucho tiempo. No ofrecieron mayores detalles pero según pudimos averiguar más tarde, este proyecto hotelero supone la construcción de más de 70 habitaciones, una discoteca y presumiblemente un casino para la buena (o la mala) fortuna de los visitantes.
Ante nuestra insistencia los funcionarios del parque nacional nos recomendaron consultar al MINAET de Aguirre pues, según dijeron, ellos únicamente se encargan del mantenimiento del parque nacional y este proyecto, agregaron, se desarrolla fuera del área de protección. Vía telefónica tratamos de consultar al señor Gerardo Chavarría de la Subregional de Aguirre del MINAET pero nos informaron que se encuentra de vacaciones.
No es posible ignorar que en Costa Rica, sobre todo la clase media, ha venido construyendo una serie de representaciones simbólicas que le permiten identificarse con el discurso de protección del medio ambiente de modo muy efectivo. Si bien es cierto no podríamos decir que esta “identidad verde” se traduce operacionalmente en una ciudadanía vigilante, no es menos cierto que los y las ticas, en un alto grado consensual, manifiestan un profundo rechazo por todas aquellas actividades que provocan impactos perjudiciales sobre el medio ambiente. Pero en el país más “ecológico” y más feliz del mundo las áreas protegidas se encuentran cada vez más amenazadas.
Tal y como señalan distintas organizaciones ecologistas en poco tiempo sería posible desarrollar actividades económicas dentro del área protección absoluta de los parques nacionales, todo ello, en los marcos de un presunto aprovechamiento sostenible de la oferta ambiental. Actividades tan variadas como plantas hidroeléctricas y geotérmicas, proyectos turísticos y hasta minería metálica verde caben dentro de tan ambigua y estéril categoría. No hay que perder de vista que la necesidad de reinvertir excedentes financieros de manera rentable propicia la capitalización de la oferta ambiental y la expansión de las actividades productivas.
Pero en realidad muchas de las gestiones y los clamores (como el de Johanna) a favor del medio ambiente se circunscriben a un ámbito de la realidad nacional que poco afecta al grueso de la población costarricense. Podríamos decir que la protección al medio ambiente para los costarricenses es un referente identitario en el proceso de construcción de la nacionalidad contemporánea. No obstante, la dinámica de construcción representaciones sociales de la naturaleza que ha acompañado a este proceso se ha visto sesgada por una serie de asociaciones abstractas que responden a visiones fragmentarias de la realidad socioambiental. A menudo los y las ticas sucumben ante la tentación de verse protagonizando un jubiloso episodio de Naked Wild On aderezado con canopys, bartenders bilingües y gracisosos simios.
En los últimos años, diversas instituciones públicas y centros académicos costarricenses han promovido y acompañado una serie de políticas e iniciativas de estímulo al turismo ecológico y la agricultura ambientalmente sostenible, lo cual, a la postre, ha permitido que la identificación con el discurso de protección de la naturaleza sea materialmente factible. Por otro lado, un porcentaje significativo de la cooperación captada por fundaciones y ONG´s ha estado dirigido a proyectos con objetivos análogos (los procedimientos para determinar cuánto dinero ha sido destinado a tales propósitos son harto complejos pues, en su mayoría, se trata de iniciativas privadas que fácilmente escapan a los controles estatales). No obstante, la gran mayoría de estas iniciativas (exceptuando, por supuesto, gestiones como Kioscos Ambientales o la Red de Mujeres Campesinas, entre otras) están condicionadas por las agendas de cooperación que se definen en los países cooperantes o, en su defecto, no pasan de ser meros compendios de buenas intenciones.
Efectivas divagaciones ahistóricas como la leyenda de la suiza centroamericana y el mito de la excepcionalidad costarricense se prolongaron en la mercadotecnia de la Costa Rica verde del siglo XXI. Las elitillas contemporáneas, integradas por una rara variedad de burgueses criollos, acogidos o estropeados por los mercados bursátiles, imparten cátedras moralizantes, a favor de la industria del reciclaje y la consciencia ecológica. De tal suerte que la discusión queda reducida a un asunto de escándalos éticos y culpabilidades anodinas, sin que se cuestionen las estructuras productivas y las políticas que han propiciado la degradación ambiental y el deterioro de la calidad de vida de las y los costarricenses.
Las mismas elitillas logran el consentimiento de "los dominados" sin acudir demasiado al temor y a la intimidación y para ello construyen, además, un código linguístico que puede ser compartido por todos todas, y a través del cual se expresan y se "resuelven" los conflictos. Así pues, la categoría de medio ambiente, lejos de construirse a partir de una crítica de los espacios consensual-conflictivos que la sustentan, queda sumida en un sopor ético-moralizante. Y Johanna sigue vendiendo collares y sigue diciéndole a los turistas que ella todas las noches, antes de lavarse los dientes, piensa en el país que le va a dejar a sus hijos.

Imagen de Allan McDonald




jueves, 10 de junio de 2010

El Síndrome de la Representación-Democracia



En investigaciones recientes realizadas en diferentes grupos humanos, divididos por su nacionalidad, científicos del comportamiento y psicólogos se han dado a la tarea de conocer a profundidad un padecimiento que evoluciona rápidamente y que han nombrado como el “Síndrome de la Representación-Democracia” o “Democracitis”.

Según los estudiosos de la Universidad de Candrink, este padecimiento es adquirido por la sobreexposición al imaginario de la democracia y supone la aparición de una serie de síntomas que hacen a los pacientes susceptibles a alucinaciones relacionadas con sentimientos de felicidad, conformidad y comodidad dentro de un “sistema democrático” falaz y contradictorio.

Los estudios han demostrado que el padecimiento se desarrolla apoyado en varias falacias, pero especialmente reforzado durante la socialización primaria, con el adoctrinamiento familiar y social del individuo, por medio de sistemas rígidos de educación que someten a la concepción de una democracia fundada en una familia primigenia-perfecta-inalterable, que es resguardada por el estado y la iglesia católica apostólica.

Según explican los expertos “se trata de una construcción tan radicalmente instalada a nivel cognitivo-conductual de lo que ideal y teóricamente es la democracia, que al contrastarse con la realidad termina por suplantarla, lo que da cabida al delirio”.

“El paciente realmente cree que vive en una democracia ideal y envidiable”, continúan los expertos, “que debe defender a toda costa una serie de valores y concepciones aprendidas, pero interiorizadas como naturales". Reiteran que “como este imaginario ha sido plantado tan eficazmente es inamovible y como su contradicción con la realidad es inexplicable, se torna el ideal en realidad, lo que abre la puerta a las alucinaciones”.

Algunos de los síntomas que se observan en los sujetos expuestos a la patología son la invisibilización de las minorías, la negación de los derechos humanos y el reduccionismo generalizado a todos los niveles de comprensión, comportamiento y conocimiento.

Una de las manifestaciones más fuertes del cuadro es la necesidad compulsiva de votar por todo. Parece ser que este es uno de los síntomas más arraigadamente instaurados como parte del complejo, en el que se entiende que votar es ser parte de la democracia. El voto entonces, como manifestación máxima del sistema, es aplicable a todos los ámbitos de toma de decisiones de la nación y se estabiliza como el método adecuado para resolver cualquier tipo de disputa sea sexual, social, racial, ambiental, de derechos humanos, etc.

Entre los factores de riesgo que se enumeran como precursores del síndrome están ser heterosexual, homofóbico, consumir periódicos o noticias (sin ninguna especie de filtro crítico) y ser religioso. Algunos de los factores protectores encontrados en los sujetos que no fueron afectados por el cuadro se contaron la educación (aunque se sabe que también se presentan contagios en sujetos “educados”), la formación crítica-analítica, el reconocimiento de valores más allá de los credos religiosos (respeto, amor, solidaridad) y el sentido común.

Se sabe de casos excepcionales en que se combinan factores de riesgo como protectores en individuos que padecen y que no padecen el síndrome, sin embargo, las ocasiones en que esto sucede no son numerosas y debido al reciente descubrimiento de la enfermedad, se plantean nuevos estudios para conocer a profundidad los alcances y la evolución del cuadro.

domingo, 6 de junio de 2010

Yo no soy gay, mi novia sí


La convocatoria a un referéndum para decidir si son o no convenientes las uniones entre personas del mismo sexo, es un completo sin sentido. Lo que deja en claro es, en todo caso, el profundo temor que algunos sectores de la sociedad siguen abrigando dentro de sus corazas. Temor a lo no dicho y a lo no tocado; temor al encuentro con lo que diverge; temor a perder las falsas seguridades sobre las que algunos basan sus pobres castillitos de arena, y otros sus monumentales catedrales de poder de rancia alcurnia y dioses denigrados.

Dentro de lo que ha dado en llamarse un Estado de Derecho, este es un tema sobre el que no debería colgar ninguna duda una vez que estamos iniciando este re-profetizadísimo siglo XXI. El Estado tiene, dentro de sus responsabilidades últimas, justamente el ser resguardo y garantía de los derechos de las personas; es decir, el Estado no debería tener que consultar estas cosas, así como una sociedad cuya auto-imagen es la de una sociedad solidaria y hermanable, debería estar más cercana a las actitudes y convicciones que promueven el libre y gozoso desarrollo de sus pares. El Estado no otorga derechos, sino que debe reconocerlos formalmente ahí donde estos están subestimados.

La escandalosa mayoría tampoco tiene decisión ni competencia sobre los derechos humanos e individuales. Los prejuicios de muchos no deben ser consuelo de nadie. Legislar a favor de los derechos y responsabilidades que la comunidad homosexual del país exige se les reconozcan, y acoger y dar trámite al proyecto de ley de sociedades de convivencia u otro que se le parezca, sería lo propio por parte del Congreso; así como estas demandas debería realizarlas la sociedad en su conjunto.

Ninguno de los argumentos en contra se sostiene si la vara para medir que utilizamos es lo que de humano haya en la raza humana; algunos son de una ingenuidad injustificable, otros de una perversidad imperdonable; todos, se apoltronan en la evasión de la realidad social del país y del mundo mundial.

Eduardo Valverde F.

Junio 2010

viernes, 28 de mayo de 2010

¿Dónde está la estatua de oscar arias?



Como sabemos, se han visto truncadas las buenas intenciones de las y los diputados oficialistas y del otro manojillo de diputadas y diputados gazmoños y lambiscones (PASE, PUSC, ALELUYAS y LIBERTARIOS) por legislar a favor de la justísima causa que contemplaba, no sólo el aumento de sus salarios en un 100%, sino que de paso engrosar las escuálidas pensiones de los diputados salientes y la de nuestro venerable ex presidente don osquitar arias. Aunque impopular esta iniciativa, los y las diputadas de gobierno se guían por la inapelable sabiduría de su Rey mentor que pensaba –piensa- que el pueblo no está para ser consultado, sino para ser gobernado valientemente, inclusive a pesar de él mismo

Recién regresando de Madrid de negociar cuántos souvenirs nos daban los europeos a cambio del trabajo mal pagado de cienes y cienes de ticos y nicas, la presidenta que empieza su gobierno con un estado deficitario - tanto que no sabe siquiera de dónde va a sacar plata para llevar a cabo sus promesas de campaña- , se encuentra con que sus diputados tienen a la opinión pública echando culebras por la boca. Ante este escenario, Laura Chinchilla en principio toma una posición muy práctica que consiste en no tomar posición alguna y dejar que sigan los diputados estirando la cuerda. Una vez la cuerda fue lo suficientemente larga, la presidenta decide anunciar que vetará la ley una vez esta llegue a su despacho, dando al traste con la alegría y buen vivir de los curulientos y curulientas. Gimoteos y despechos, los libertarios se preguntan ¿no que éramos de los mismos?; Viviana Martín, con el rabo entre las patas y mordiéndose la lengua: es que no queremos lesionar el buen nombre de la presidenta, pero seguiremos con nuestra lucha por otros medios.

Pues bien, en este paisito nuestro de cada día, donde habitan 50,000 familias en extrema pobreza y donde el único empleo que se crea está hecho para zombis entrenados (solo hay que darle una ojeadita a los clasificados de La Nación S.A los domingos y los lunes), nuestros diputados ya se traen entre manos otro proyectico de esos valientes, heredado de los curulientos que recién dejaron sus curules. Un proyecto magnánimo para personas magnánimas en este país falto de magnicidios.

En justa retribución por los buenos tratos ofrendados por oscar arias a sus carreras políticas y a sus erarios privados, los y las diputadas de gobierno quieren regalarle una estatua (todos sabemos que detrás de esa idea está el mismísimo osquitar, que en su senilidad suprema se considera el personaje político al que los ticos y las ticas del futuro le estarán eternamente agradecidos y que no más por si las dudas, en los últimos días de su gobierno se dedicó a estamparle una placa de made in oscar arias a cuanto lote baldío hay en el país).

La idea está bonita: un paseíllo, un bulevarcito en Heredia, la provincia que vio nacer a nuestro prócer, dedicado a los expresidentes (¿cuáles serán los elegidos, o habrá una efigie para todos, empezando desde Castro Madriz?) encabezado, no cabe duda por la estatua de nuestro premiado nobel de la paz. Los fondos saldrían de los presupuestos extraordinarios, una mordidita de 500,000,000 millones de colones. Laura Chinchilla debe estar cuestionándose si aquel ocurrente spot publicitario de la marioneta tenía alguna aproximación con la realidad, porque pareciera que sus diputados siguen gobernando al son del Ejecutivo anterior. ¿No entienden que no hay plata? dice Laura, ¿Que vamos a tener que pedirle prestado hasta a Prestafull? Porque de impuestos nadie quiere oír hablar en este país y para eso si que no nos alcanza la valentía.

Un amigo, cuyo nombre da muchos problemas a la impericia de este mal alumno de Quevedo cada vez que quiero hacerle un soneto, decía ayer en un bar:¡Calderón, Oduber y don Pepe por lo menos tuvieron la decencia de morirse antes de verse en estatua… pero este hijueputa quiere ir a develar la suya!

A todo esto, ¿Dónde está la estatua de Figueres Ferrer que estaba en la plaza de la Democracia, atisbando desde lo alto las oficinas de la Fundación Arias para La Paz? El gobierno de don Osquitar la removió. ¿Habrá sido por pura envidia histórica de Yo El Supremo, o será que la están cuidando para ponerla en el paseíllo de Heredia?

martes, 25 de mayo de 2010

Un viaje en tren a lo novela policíaca: realidad, ficción y el aumento del salario de los dipuatados


Estoy sentado en el primer asiento del vagón 83. Miro sus paredes paneladas con madera de teca y nogal y adivino una fastuosidad en ruinas que en sí misma es exquisita. Sin duda éste fue uno de esos vagones de primera clase en los que viajaron los burgueses hasta sus casas de veraneo. El tren como representación fehaciente del progreso es un tropo que se resiste a caducar. ¿Acaso Tocqueville tendría razón? me pregunto mientras me arrincono al lado de la ventana a fin de que una trabajadora de jack’s ocupe el resto del asiento que da al pasillo. Un hombre joven me pregunta dónde voy y enseguida me ofrece un tiquete. Voy a San Pedro, dije secamente al tiempo que entregaba un billete de 1000 colones. El hombre me entrega el cambio y la trabajadora de jack’s me sonríe con gesto maternal. Pienso que esta podría ser la escena de una novela policíaca en la que un detective decadente divaga sobre un crimen que él mismo cometió, al tiempo que mira por la ventana sin sonreir a los niños de las escuelas. ¿Y si yo fuera policía…?, digo en vos baja mientras decido doblar por la mitad el ejemplar de La Extra. Más allá de cualquier lastre ideológico creo que todos quienes nacimos en los ochentas alguna vez hemos acariciado la posibilidad de ser policías. Los más díscolos querían ser como ese Dennis Booker que conducía una Harley Davidson por las calles de Nueva York mientras sonaba Billy Idol y los más dóciles como Hunter o como Magnum PI. ¿Y si por el contrario yo fuera un asaltante de bancos...? Trato de recordar un pasaje de Bertolt Brecht en el que se pregunta ¿qué es robar un banco comparado con fundarlo? Desisto. Vuelvo a la idea del detective y pienso que preferiría encarnar la figura de ese detective hard-boiled de la era pulp. Dashiell Hammett debería estar en este mismo vagón de tren que cruza San José de Pavas a Curridabat y debería tener la oportunidad de leer un ejemplar de La Extra y debería ver las ridiculeces que salen en CSI. Pienso en ese tipo de series televisivas del género forense/negro/policíaco/ciencia ficción. Dashiell Hammet diría que son meras exhaltaciones de una racionalidad perdida que se aderezan con ingredientes baladíes de la tecnocracia. Dificilmente una generación de científicos que no ha descubierto cura para el cáncer podría solucionar ese tipo de crimenes casi perfectos. Abro nuevamente La Extra y encierro en un círculo la figura de un hombre con bigote. No sé quién es. No sé qué hizo. Pero de tanto pensar en detectives me vi im;ulsado a actuar como uno de ellos. Si Aguste Dupin se sentara a mi lado en vez de la trabajadora de jack’s a lo mejor estaría fizgoneando mi periódico y se sorprendería de que en este país los policías desacatan las órdenes del Ministro de Seguridad Pública. Sin duda Dupin se sentaría a ver CSI o Fringe por las noches y consideraría cambiar de profesión. Pero si en su lugar fuera Heredia, el investigador privado de Ramón Díaz Eterovic, quien se sienta a mi lado en el tren, estaríamos hablando de pasajes de Bill Pronzini y de bares donde preparan gin tonic. Heredia me diría que las series como CSI ignoran las presiones políticas de los sindicatos o de los politicos de alto rango para que tal o cual caso se maneje con mayor discreción o menor celeridad. La trabajadora de jack’s se baja en la Estación del Pacífico y su lugar es ocupado por un hombre de unos cuarenta años. Pienso que posiblemente se trata de un obrero de construcción que trabaja seis días a la semana para recibir menos del salario mínimo. Heredia me diría que las series de television como CSI ignoran que hay estaciones de policía que ni siquiera cuentan con electricidad ni servicios sanitarios y que estas estaciones, usualmente, se encuentran en países donde los diputados deciden de manera categorica subirse sus salarios en más de un 100%.

Caricatura de Allan McDonald

domingo, 23 de mayo de 2010

El que quiera divertirse (Diario de un Killer sentimental y Yacaré)

Diario de un Killer sentimental y Yacaré, del escritor Chileno Luis Sepúlveda (1949), son dos novelitas cortas de esas para leerse en el bus –juntas suman apenas 130 páginas. Dos novelitas en clave policiaca, sabrosas y dinámicas, con todos los ingredientes y la imaginería propias del género. Diálogos mordaces y ácidos. Personajes locuaces y molestos, llenos de opiniones y de últimas palabras –usualmente taxistas o algún asistente de policía-. Mujeres hermosas e inteligentes, con ese poder misterioso de la “femme fatal” que es el que a su vez las hace vulnerables. Hombres escépticos y prácticos con un extraño sentido del deber que, sin embargo, son cultivadores del mal agüero y se complican la existencia por motivos que les son confusos y a sabiendas de que esas concesiones les van a ser cobradas. Es decir, tipos que desconfían hasta de su sombra pero es a la única a la que acuden por consejo.

El Diario de un Killer cuenta las vicisitudes de un asesino a sueldo mientras intenta cumplir con un encargo, por lo demás escurridizo. Este Killer ha cometido una falta grave: se ha enamorado, se ha puesto un piso, un hogar al cual volver; y ya sabemos que “asesino que se respeta…” Therefore –como dicen en inglés- las rígidas normas que deben seguir los de este gremio, si es que quieren cobrar su cheque y seguir en el negocio sin problemas, empiezan a flexibilizarse, a matizarse hasta que nuestro Killer se halla en un cruce de caminos en el que los de su especie que se precian no deberían hallarse nunca.

En Yacaré, Dany Contreras es un ex policía devenido en investigador de Seguros Helvética, con casa en Zúrich, al que se le encomienda viajar a Milán a investigar si la muerte de uno de sus clientes, Vittorio Brunni, es sujeta al cobro de un seguro de vida millonario, cuyo único beneficiario responde a un enigmático nombre, Manaí, y habita en el lejanísimo Matto Grosso, El pantanal brasileño.

El común denominador de las novelas es que transcurren en un mundo globalizado, transnacional. Un mundo en el que a simple vista da lo mismo Estambul que París; lo mismo Milán que México:

“En todas las capitales hay un hotel Sheraton y todos son iguales. Los recepcionistas parecen clonados de un prototipo universal y siempre preguntan lo mismo:
-¿El señor tiene reserva-”
Diario de un Killer, pag 33

Es un mundo en el que las fuerzas que lo hacen girar se encuentran más allá del bien y del mal. Sin malos ni buenos, lo que hay son intereses en pugna. En Diario de un Killer son la DEA, los cárteles universales del narcotráfico y las siempre bien reputadas ONG’s. En Yacaré es la transnacional “Marroquinerías Brunni”, cuyos representantes, dentro de la lógica del capitalismo corporativo, no entienden los reparos que puedan tener para con ellos las leyes nacionales o la sociedad civil:
“No pretendíamos liquidar a todos los indios, pero Italia, Europa entera, está llena de degenerados que quieren arruinarnos. ¡Han llegado hasta el Parlamento! Son unos desalmados que arrojan pintura sobre mujeres que visten pieles. Un intelectualillo escribió un artículo denunciándonos por exterminar a los indios, pero ningún desgraciado menciona que producimos riqueza, que generamos miles de puestos de trabajo.” Pag 117.

Los pequeños mundos, las aparentes minorías, parecieran estar condenadas a la extinción de sus formas de estar en ese otro gran mundo “simplificado”. Los espaldas mojadas, la desaparición de la cultura Anaré, son solo daños colaterales para los dioses siempre anónimos de ese orden. Los personajes del Killer y de Yacaré no cambian, el nudo (o nudito) de las novelas, como es lo propio en este género, se desenreda al final, pero tras el desenlace, el mundo sigue siendo gris, la misma mierda amasándose y reamasándose al ritmo de la inercia de la impotencia y el desamparo. Por suerte, nada que ver con este prometedor siglo XXI.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Acuerdo de Asociación


¡Excelente negocio! El azúcar del ingenio Taboga de los Arias no paga impuestos y a cambio de eso los y las costarricenses podrán comprar vinos, manzanas, cerezas, uvas, pasas, aceitunas, aceite de oliva, pastas rellenas y perfumes. A ver si Palí pone una sección de productos UE a la par del papel higinécino natural.

jueves, 13 de mayo de 2010

El que quiera divertirse

Las obras de Samuel Delany se inscriben en lo que ha dado en llamarse La Nueva Ola dentro del desarrollo de la literatura de ciencia ficción (1965-1980) caracterizada por una mayor experimentación literaria y la diversificación temática, dejando en un plano secundario los conflictos con máquinas inteligentes y vuelos interestelares y profundizando en problemáticas psicológicas, los mundos interiores y la relativización de los valores morales, aderezadas con la psicodelia de los 60s y el despliegue de la cultura pop. Influenciada por autores como William Borroughs y Ballard, los autores de la Nueva Ola extienden las fronteras del género conviviendo con las obras de autores clásicos como Asimov y Bradbury.

La Intersección de Einstein, de Samuel Delany

Un mundo de alienados, un submundo que se aceita a partir de realidades ilusorias que sirven de paliativos culturales a la frustración. Es la tierra después de la era nuclear, los hombres han abandonado el planeta y una suerte de seres espirituales alienígenas han ocupado los cuerpos mutantes dejados atrás por los humanos y han empezado a reconstruir un planeta destruido por la radiación.

Estos seres intentan constituirse en humanos a partir de la herencia mítico-cultural que los antiguos habitantes han dejado atrás. Discos de vinilo de 45 o 33 son los recipientes que guardan este pasado en el que los mitos de Ringo (el Beatle mudo) y Orfeo se confunden y el Gran Rock y el Gran Roll son los nuevos nombres para las fuerzas de Eros y Tánatos.

Es la historia de Lo Lobey, un pastor de cabras y músico mutante que vive en una pequeña aldea regida por dos patriarcas, La Dira (voz que propone la búsqueda, la resignificación y el cambio) y Lo Halcón (voz conservadora, arraigada en los pasados fundacionales que sirven para explicar el mundo). La paz de la aldea se ve quebrantada por la muerte súbita de Friza, una joven muda y con poderes telequinéticos quien además es el amor de Lobey. Estimulado por La Dira, Lo Lobey inicia un periplo en pos de traer a su amada de la muerte y acabar con el responsable de esta y otras muertes: Niño Muerte. Esta aventura órfica no sólo significará la forja de una identidad renovada para Lo Lobey, sino el inicio de una forma distinta de entender y entenderse en el mundo para los mutantes.

Antes de partir, Lo Lobey debe atravesar una suerte de experiencia iniciática: ir a cazar al Gran Toro dentro de los túneles interminables y cavernosos que construyeron los humanos en las entrañas de la tierra. Esta repetición del mito de Teseo y el Minotauro tiene una diferencia clave. Contrario a Teseo quien logra salir del laberinto después de matar a la bestia gracias al hilo de Ariadna, Lo Lobey no ha previsto la forma de volver del laberinto. Es entonces cuando Lobey se encuentra con Fedra, una computadora construida por los humanos que le da algunas claves enigmáticas al mutante:


Tiene que ser bastante difícil caminar por las montañas y las junglas de los hombres, luchando contra las sombras mutadas de la fauna y de la flora, entre inmemoriales fantasías humanas… pero supongo que habréis de fatigar los viejos laberintos antes de entrar en los nuevos…p 42


En este momento el lector se entera que lo que sigue no será ya nunca casualidad, sino que la meta de Lobey está ya cifrada en el compendio mamotrético de la mitología que sustenta a la cultura occidental; desde Grecia hasta los evangelios, desde la música popular hasta los íconos de mass media, desde las realidades publicitarias, hasta las tierras desprometidas de la razón. En su camino Lo lobey se encuentra con un grupo de arrieros de dragones que se dirigen a una gran ciudad, Molienda-del-mar, donde encontrará más preguntas a su búsqueda de respuestas. Araña, el jefe de los arrieros, así como Ojo Verde, un enigmático mutante arquetipo del Redentor, serán cómplices en que Lobey logre llevar acabo su misión.

El final de la novela trae consigo sorpresas para el lector que ya se encuentra cómodo en los sillones teleológicos dispuestos por ahí por la maestría de Delany y su capacidad innegable de sintetizar lo irreductible. De alguna manera, tras “fatigar los viejos laberintos” Lo Lobey logra rescribir los finales mitológicos que se convierten más bien en un inicio en el que su historia -la de Lobey- será un nuevo mito fundacional para una cultura de mutantes renovada.


-¿Y qué pasa en Molienda?
-Tumultos.
-¿Por qué?
-Están hambrientos de futuro propio. P166


Esta novela de Delany es un llamado al estudio crítico de las herencias culturales que nos nutren, pero a la vez nos aprisionan en un laberinto del que ya no nos molestamos en salir. Dos líneas teóricas guían la novela y son explicitadas en ella. La teoría de la relatividad de Einstein: no hay una interpretación inequívoca de la realidad. Y un teorema de Godel: En un sistema matemático cerrado hay un número infinito de teoremas verdaderos que no pueden deducirse de este p139. Con Einstein, Delany nos pone ante lo cognoscible y sus diferencias a través de la razón. Con Godel, Delany nos avisa que hay un sin número de “fenómenos” no menos verdaderos para los que la razón es un vehículo inane si se quiere llegar a ellos. Para tales efectos el autor propone el arte, la creación y las reconstrucciones mitológicas críticas, como un reflejo de las manifestaciones intrínsecas al hombre, pero fuera del alcance de su lógica.

Hay una variedad de temas tangenciales en la novela: la diferencia y la otredad –lo distinto debe ser anulado ya que no contribuye a la reproducción social establecida-, así como la utilización del sexo como un mecanismo también de control y diferenciación social. También inserta dentro del desarrollo del libro una serie de apartados que corresponden a un pretendido “Diario del autor” en el que Delany cavila sobre las posibilidades de la novela y sus personajes mientras esta está siendo escrita y él viaja por Grecia, Turquía, Francia e Inglaterra. Estos insertos funcionan como un distractor al revés: por un lado distancian al lector de la trama y le recuerdan que lo que está leyendo es ficción trayéndolo a un presente histórico conocido. Por otro lado refuerzan la idea de que lo realmente importante está transcurriendo en esa narración ficcional.

La Intersección de Einstein es sin duda una buena novela para quienes gusten de la ciencia ficción sin moralinas y llena de alfileres incómodos que saltan de cada página a los ojos del lector.