miércoles, 24 de junio de 2009

Escazú rico


Lo que parece un country club es el patio trasero de una propiedad en los cerros de Escazú.

Por Luis Chaves
Fotografía: Jorge Navarro

1. Las Ricas son más ricas. Este axioma lo puede comprobar cualquiera que se baje de un bus de Guachipelín o Santa Ana, a las 9:30 a.m., en cualquier parada del tramo San Rafael-La Paco. Las ricas salen a trotar, algunas acompañadas por sus novios o primos, vaya usted a saber, de los pies a la cabeza enfundadas en la misma marca, bronceadas, las menos jóvenes con polímeros en el lugar donde antes había tetas, enchufadas todas a sus iPod, tarareando canciones de Coldplay, Juanes, Lady Gaga, Tokio Hotel. Ahí van, son las reinas del jogging, guapísimas, bien producidas, vitaminizadas y mineralizadas, dueñas del sol, del bienestar, de unos bonos del Tesoro de Estados Unidos.

2. El llamado con cariño Estado Separatista de Escazú es un cantón superior. A las atletas matutinas nadie les pita, ningún mae saca medio cuerpo por la ventana para estrellarles un ¡chupotoa! en la cara. En Zapote no durarían ni media cuadra. A sus acompañantes, dos pasos atrás y sin camisa, nadie los detiene, no les piden documentos, nadie les dispara preventivamente. Correr topless en, digamos, Hatillo no sería una decisión conveniente.

3. Carlos Monge Alfaro, uno de los fundadores del Centro para Estudios de los Problemas Nacionales, proponía que los ticos no tienen conciencia de clase. Si esa hipótesis es cierta, se entiende en las dos direcciones. La de los ricos, que lo primero que dicen es que todos somos iguales. Y la de aquellos que, debajo de los ricos, creen que basta con ir a las mismas tiendas, tener carros sucedáneos y comer en algunos de sus restaurantes para contagiarse un poco de aquellos. Lo anterior se señala con esta finalidad: como sucede en muchos otros lugares, en este Escazú hay dos clases claramente distintas de acaudalados; de hecho, antagónicas. La de herederos de fortunas con apellido, las “familias bien”, y la de capitales amasados más recientemente, sin apellido, los nuevos ricos. La diferencia, como en toda generalización de este tipo, es notoria. Mencionemos una, los ricos de la aristocracia/oligarquía tica añoran la Escazú de sus abuelos, sin rejas, con aquellos valores, con empleados de toda la vida. Los nuevos ricos, por su parte, se mudan a Escazú porque cada vez se parece más a Miami.

4. Es evidente que se está convirtiendo en una especie de Miami, pero en una Miami del tercer mundo. Los edificios en los que, por ejemplo, los departamentos de tres habitaciones y dos baños pueden llegar a costar US$200 mil (¢114 millones al tipo de cambio de hoy), tienen calles intransitables enfrente. Ni hablar de aceras. Las mismas calles dinamitadas sin aceras son las que se encuentran frente a las propiedades con residencias que ascienden a los US$2 millones (¢1.140 millones).

5. En Escazú rica, como en el resto del planeta, los nuevos ricos son más visibles y ruidosos que los ricos de alta ralea. Son ostentosos y, conciente o inconcientemente, tienen buenas razones para serlo. Más que historias de éxito económico, las de los nuevos ricos parecen crónicas de venganza: ahora que tengo dinero voy a exigir (y exhibir) lo que me fue negado desde mis ancestros. “La herencia de todas las generaciones muertas acosa la mente de los vivos como una pesadilla”, decía el aguafiestas de Marx, autor no muy bien ponderado en los cerros escazuceños.

6. A propósito, un caso hegeliano: en uno de los semáforos de la circunvalación que lleva a Escazú, el hombre en su Audi para en la luz roja y es abordado por un desclasado. El hombre del Audi se apura, nooombre, compadre, ni me pida, no ve que tengo como cuatro meses sin trabajo, estoy fatal. El desclasado responde, no me venga con esa que en este país el que no trabaja es porque no quiere.

7. La diferencia entre Escazú rica y el resto del país se puede medir en días. ¿Cuántos días tardaron en rehacer la Próspero Fernández desde el gimnasio hasta la entrada y alrededores de Escazú? ¿Cuántos en recarpetear el trayecto, todavía inconcluso, a la entrada de San Francisco de dos Ríos?

8. Escazú rica no termina en los límites trazados por los ríos Virilla, Tiribí y Agres, tiene sus extensiones en sitios como Flamingo, Tamarindo, en playas privadas como Faro Escondido o en Miami, el original.

9. Obvio, hay intelectuales en la Escazú rica, son parte de lo que mundial e históricamente se denomina la derecha. Sus intereses y preferencias, lo mismo que los de sus rivales ideológicos, son de receta, de catálogo. Resentidos sociales le llaman ellos a quienes, desde el otro lado, les dicen pequeño-burgueses.

10. Una lista, aleatoria, de los lugares donde va la Escazú rica para ver y ser vistos. Restaurantes como Mi Sala, Di Bartolo, Saga, Esencia, Il Panino, Café Torino, Lemon Grass, Inka Grill, Le Monastère; bares como Utopia, Chichi’s, Five, Hooters; gimnasios como el World Gym; tiendas como Menta, Solemar (donde, entre otros, hay vestidos de baño de US$400, ¢228 mil). No se confunda si usted es de los que cada tanto puede ir a los mismos lugares; bien lo señaló una asistente de esta investigación de campo: no es sentarse en las mesas de los mismos restaurantes o bares, es con quién se sienta uno en esos sitios.

11. Sigamos con las generalizaciones, ese nombre lateral que le damos a los prejuicios: los descendientes de la población de la Escazú rica estudian en instituciones como el Blue Valley, el colegio Lincoln, la Pan American School o el Country Day (mensualidades que van de US$350 a 700, en tico: ¢199.500 a ¢399 mil). Las familias más tradicionales, que valoran la excelencia académica tanto como la propiedad privada, matriculan a los suyos en un conocido centro de preparación para universidades extranjeras en donde se paga US$50 por hora (¢28.500). Generalmente, esos jóvenes van luego a las universidades más prestigiosas de Estados Unidos en las que, si bien sin dinero no se entra, a nadie le venden el título. Los hijos de los ricos de abolengo van a instituciones como Stanford, Cornell, Princeton. Los de los nuevos ricos a la Pricesmart University.

12. Pero volvamos al lugar donde empezamos, ahora son las 10:30 a.m., el sol todavía no es un enemigo, pasan las deportistas, solas y acompañadas, nadie las insulta, a sus novios o entrenadores personales topless nadie los requisa, al otro lado de la calle, detrás de la malla metálica, se ve la extensa y ondulante alfombra verde de las canchas de golf del Costa Rica Country Club (las pocas acciones a la venta rondan los US$70 mil, casi ¢40 millones). El golf es menos un deporte que un síntoma de prosperidad. Embocar, desde largas distancias, una pelota tan pequeña en un hueco tan diminuto remite automáticamente a la parábola del camello y el ojo de la aguja.

13. Un día de investigación de campo en la Escazú rica es poco, pero suficiente para darse cuenta de que el cuerpo y la mente se acostumbran velozmente a la comodidad. Dice el escritor Germán Compiano que hay dos extremos casi perfectos, el pobre sin ambición y el aristócrata sin orgullo.

En algún punto entre esos dos límites está Escazú, ni rica ni pobre, a secas.

Tomado integramente de: REVISTA SOHO

11 comentarios:

C.A. Fallas dijo...

Por ahí en el Facebook Marito recomendaba esta lectura y se me ocurrió subirla pa comentarla aquí:

Me parece que la postura es facilista, y no dice nada nuevo sobre Escazú. Ni siquiera es del todo graciosa, menos de denuncia, que se ve que no se lo propone. Pero además tiene posturas esencialistas como que los intelectuales que viven en Escazú son todos de derecha.Bueno en fin lo que más me emputa es que le tire a la Escazú rica, y este publicado en una revista "pautada para el hombre de mayor poder adquisitivo" y que de fijo se vende por montones en Escazú. Pero bueno ahí les dejo la colaboración robada al "A VOs" que hace rato no le invertía.

raaul dijo...

Yo lo leí hace unos días porque aparecía un link en el blog del mae que escribe.
También hay una versión Escazú pobre que me parece como lastimera-rayo de esperanza.
http://www.revistasoho.co.cr/contenido/articles/636/1/Escazu-Pobre/Paacuteginas1.html

Mi opinión es que, aunque entretenido de leer, quizá, el texto suma a la política de responsabilidad corporativa de la Sojo: lavar culpas tirando dinero al viento (y con dinero me refiero a minutos lectura, información, "análisis"...).
Le doy crédito al mae en que jalo tempranito pa Escazú aún y con las presas de no restricción y con el peaje carísimo que se paga ahora.

Marga dijo...

Sí, definitivamente es como el "pop art" no es una denuncia, sino la muestra de como son las cosas. El de Escazú pobre me pareció más interesante aunque con un tinte de crónica etnográfica.
En fin, si es como paradójico lo de la Escazú rica/pobre en SOHO.

C.A. Fallas dijo...

Gracias a raaul por el link, pero la verdad no concuerdo con Marga, me parece igual de malo, como sin emoción como masticadito. demasiado feeling como de leerse la Proa, (que a veces tiene cosas más tuanis) Lo enigmático (pa ser dramático) es que hacen esos textos en SOHO, no podrían haber más fotos? jejeje

Hatillonauta dijo...

Ahora por el Blog
Carlitos esta es a dos bandas, tenes razon en lo sustancial, efectivamente es una revista elistista de mierda. Ahora bien en cuanto a los articulos debo decir lo que publique en el post a mi si me gusto el "Rico" ciertamente no es una joya pero pr ahi asoman algunas buenas frases. Si se siente como un chaves un poco recurrente. El "pobre" no me gusta se nota la distancia del que escribe y del mundo que describe...En todod caso profe bienvenida la polemica

Marga dijo...

Ok, me expresé mal, no dije que me gustara, solo que me pareció más interesante que el tipo escribiera del Bajo de los Anonos en vez de Trejos-Montealegre. Pero concuerdo con Hatillonauta con lo del distanciamiento, por eso lo del tinte etnográfico

Pelele dijo...

Realmente es un texto bien light el de escazú rico. Tiene muy poca literatura (que es lo que le sale bien a Chaves) y mucho dato fácil, como dice carlitos. Osea que pa escribir eso no hacía falta ir a escazú, con un par de birras en Bahamas sale. Es un texto (la revista también)escrito desde las ventanas que abre (mientras cierra otras) el posmodernismo (ese del que renegamos en las aulas pero reforzamos en la vida cotidiana). Más interesante hubiese sido ubicarlo dentro de la Costa Rica que tenemos ahorita, digo, la gente que vive en escazú no es una manada de extraterretres colonizadores, a ese repecto, la mejor frase del texto en mi opinión, y que a grandes rasgos define a esta Costa rica, es la cita que hace de ese escritor Germán Compiano y los dos extremos perfectos. Igual, no encuentro mayor contradicción en que un texto como ese o cualquier otro que intente algún abordaje social se publique en Soho (me gustó la nota jocosa de raaul y la responsabilidad social) lo interesante sería saber si ese hombre de alto poder adquisitivo pasa la página o lee el texto y empiezan a crecerle temores en el bajo vientre que lo obliguen a irse a comprar un reloj nuevo o una buen traje a la medida para compensar.
En comparación, el otro texto de escazú pobre, a mi sí me gusto, y mucho, yo no noto mayor "distancia" que la que cualquiera de nosotros delataría al escribir sobre un tema similar, está mejor contextualizado y señala (sin ahondar) problemáticas interesantes, como la cuestión electoral y el alto grado de población inmigrante en ese "barrio" que explican la situación. El caso de la señora "Gloria" (que trabaja en un casa fija en Santa Ana)me llamó la atención porque justo me estoy leyendo un libro sobre la formación del barrio Amón a principios del XX (un brete para el tío Iván) en el que se destaca un sector social pobrísimo dentro del barrio, que son las lavanderas que vivían en los límites de Amón junto al río Torres en unos "chinchorros". Eso porque ahí estaban los lavaderos públicos (creo que era cerca de donde están ahora los Caribeños)donde estas señoras lavaban los trapitos sucios de los amonenses que les pagaban por prenda.
Marga: no entendí lo de "crónica etnográfica" como algo negativo.

Hatillonauta dijo...

Pelele para mi no la pega, si en el rico hay poca literatura en este menos, y bueno sí, es obvio lo de la distancia, los que temos blog somos clase media( lo que quiera que eso signifique en el 2009)Ni el mas ocho de los hatillos, se parece a las nuevas orbitas de la miseria.

Hatillonauta dijo...

*lo de clase media y blogs es del mismo mopri que escribe"Rico" "Pobre"

raaul dijo...

El mae no escribe para hacer literatura y tampoco para comunicar los resultados de una investigación (por lo menos no de una en el sentido más serio de la palabra). Escribe para una revista que se llama Sojo (ojo que lo de la "j" es a propósito) y que se vende a la gente que no tiene tiempo de leer a Eco, porque escribe mucho, o que tiene ganas de un "libro" con ilustraciones para adultos. Por eso, para mí, el artículo queda atrapado en un mundillo ampliamente conocido de la "descripción pseudo profunda para incitar a la reflexión", entre la literatura y la investigación. Es un texto para que el cerebro imagine lo que los ojos pueden ver con una historia de un sujeto-objeto empático que toca corazones.
Para bien o para mal, parece ser lo que leen o por lo menos lo que les ponen a los nuevos ricos dueños de las mejores apariencias del país, para que expíen culpas por los segundos que les toma pasar la página y encontrarse con un culito.

Steven dijo...

Simpático artículo, ya tiene un par de años pero no deja de ser relevante.
Me parece correcta la afirmación de que el tico no tiene conciencia de clase, si la tuviera no existirían artículos como este pues se daría cuenta inmediatamente de que Escazú no es un barrio bueno. No señores, en Costa Rica no existen los barrios exclusivamente buenos.
Desde cualquier punto en Escazú siempre se está a corta distancia de una casa hecha de lata o de una pulpería a punto de caerse. Eso no es un barrio bueno ni acá ni en china. Lógicamente esto parece no molestarle al tico, el cual sigue pensando que Escazú tiene algo de finura. Vivo en Escazu y desearía que realmente fuera el barrio que se idealiza en vez de las mansiones mezcladas con tugurios que es hoy en dia.