sábado, 13 de diciembre de 2008

Producir, producción, projoder


El otro día pasábamos un buen rato el Flaco y yo en su casa mientras bebíamos unas espumosas y escuchábamos Nick Cave y sus Bad seeds cuando en la conversación saltó el asunto de los resfríos. Le decía yo que en el brete de Pam y mío hicieron una lista para que uno pagara de su bolsillo la vacuna contra la gripe. Le mencionaba al Flaco que para qué putas iba yo a pagar para que me pincharan y además no me fuera a resfriar por una año? Veamoslo así, es una forma solapada de empujarnos a no dejar de producir a casusa del siguiente brote de la última cepa del puto virus. Además de disimular el hecho de que el hombre sigue impotente y a merced del virus más corriente del mundo luego de el de los políticos corruptos, cobran por quitarle a uno el chance de andar en pijama, añejo, consentido y mocoso por un par de días en la casa. Acepto que el andar enfermo no es lo mejor pero es parte del asunto de ser humano y de estar vivo. La vacuna no es para ahorrarle harina a la caja, ni para evitarse el riesgo de contagio ni para arruinar a los productores de antigripales, descongestionantes, toallitas de papel, pañuelos, jarabes para la tos, etc. Es una excusa para llevarnos a no dejar de producir, para no faltar, para no ser menos eficaces en la línea de producción... maldita sea!
  La misma vara con los trabajos desde casa. Si, muy chiva no tener que lidiar con presas, ni apurarse para hacer fila para el baño o tomar el desayuno o gastar en transporte, ropa o almuerzo fuera, pero qué hay detrás? Pues sí muñecotes y muñecotas, producir sin excusas y ahorrar costos de producción. Al final, cuál excusa queda para faltar o para irse temprano o para justificar una baja en el volumen de trabajo que manejamos? Por otro lado, el salir al brete a veces hace el brete menos feo. Las interrelaciones laborales no serán la octava maravilla pero le dan dinámica a la rutina y lo hacen a uno salir de la casa, si no vamos a parecer un cangrejo ermitaño. 
  Le decía al Flaco al final y ya medio bolo que estamos en el terrible umbral del fin de las excusas. Qué mierda más triste! Ya no va a quedar lugar para los Fabianes Coto en este mundo, ni para los que de verdad tienen razones de peso para justificar tardías, atrasos, ausencias o indisposiciones. El final de las excusas ya viene, prepárense... 

5 comentarios:

Pelele dijo...

El apocalipsis es cualquier vara. Como jode este mundillo de empresarios abstractos y finacieras etéreas que nos va absorbiendo. Por el culo nos la dan. Hay que huir comode la peste de estos regalitos envenenados que nos ofertan los profetas del éxito

Jenaro Comemaíz dijo...

creo que sucede lo mismo con las infusiones de optimismo que inyectan algunos y algunas piscólogas laborales (natutralmente, no me refiero ni a Lau ni a Jime): no hay que ser fatalista ni hay que sufrir porque los tristes no son eficientes

Pelele dijo...

Ay! los tristes. (¿por qué comían trigo los tigres? ¿acaso no son carnívoros cazadores?)

Los tristes son (somos) eficientes en perplejidad y aveces en patetismo, en últimos sorbos y en sueños turbios. Les brillan los ojos con el dinero, pero les duele porque hay que ganárselo y siguen sin entender por qué.

Jenaro dijo...

Los tigres subdesarrollados comen carne (lo cual no los convierte, irrecusablemente, en cazadores) porque usan combustible fósil. Los tigres desarrollados (casi todos los trabalenguas nacieron en el 1er mundo)comen trigo porque utilizan biocombustibles

C.A. Fallas dijo...

Me encantó lo de los tigres subdesarrollados!!!!!!!!!!!!! y los bio combustibles.....