miércoles, 6 de abril de 2011

Los utopistas venidos a menos: un testimonio pequeño burgués a propósito de la lectura de una noticia


Hemos tenido suficiente de discusiones que parten de una única solución de los problemas políticos en la antinomia Estado-Mercado. Debiéramos estar cansados. Si Chernobyl demostró que un Estado gigantesco y torpe es incapaz de gestionar adecuadamente el riesgo, el desastre en Fukushima está desmotrando que un Estado corporativo en el que se privatiza la gestión del riesgo (en el que se privatiza todo), tampoco es capaz de enfrentar una catástrofe como esa. Naturalmente los móviles que subyacen en estos eventos son diversos. No hay duda de ello. Sin embargo (muy a pesar de quienes habitan esta finquita) las implicaciones convergen en un punto que tiene un rótulo que dice: semejanza. Quizás por eso es que a uno a veces le dan ganas de pensar en un mundo en el que las cosas sean distintas. Aún a pesar de que éstos sean ejercicios que solo le ciñen bien a los hippies remanentes, los espantajos burócratas del sindicalismo y a los revanchistas con postalitas de Marx en la habitación. Aún a pesar de los GATTS, el consenso de Washington, el Foro de Davos y los mercados de carbono, a uno a veces le dan ganas de imaginar un mundo menos hostil. Por supuesto que ya no somos tan ambiciosos como Lennon, que imaginó un mundo aburridísimo donde nadie tendría de qué hablar. Tampoco somos utopistas de la tecnocracia a lo A.C. Clarke ni nos sentimos cómodos con esa idea de un mundo gobernado por robots, pues, pese a las leyes de Asimov, los androides siempre se nos antojan propensos a las felonías. Ya no nos interesa urdir fabulaciones piscodélicas ni imaginar un mundo sin clases sociales, lleno de gorriones de neón y muchachas drogadas y desnudas. Claro, hay que recordar que los holandeses ya se encargaron de monopolizar el libertinaje, de modo que tales consideraciones ya no nos resultan tan estimulantes, pues sabemos que en Amsterdam los guarros pagan impuestos. Por otro lado, los maricones ya se ocuparon de convertir el underground en su modesta arcadia pop y ya no nos setimos tan sexys cuando nos toman una foto mientras tenemos una erección en público. Nosotros somos, en rigor, mucho más austeros que los utopistas del LSD. No nos importa mucho que en el mundo existan sectas y religiones y fundamentalistas imbéciles. Somos perfectamente capaces de tolerar que se venere la propiedad privada (digamos, una propiedad privada chiquita, modesta, una propiedad privada que se pueda compartir en una mesa de tragos o en una cena). Y por si fuera poco, somos, en cierta medida, indulgentes con las chanchadas en las que incurren los políticos. Muy en el fondo, en la intimidad de nuestro corazón, nos duele que a Junior y a Miguel Ángel los hayan metido en el bote. No nos regocija del todo que a Berlusconi le zamparan un souvenir de la catedral de Milán en el hocico. Y sentimos pena de Rodríguez Zapatero cada vez que el facho de Rajoy lo emplaza en el Congreso. En definitiva, nuestras aspiraciones carecen de florituras. No pretendemos que en cada esquina del planeta se erija un monumento a Los Comuneros de París. En el mundo de "después del ipod y las lap tops" ya no queremos que todos los muchachos dejen su cabello largo y su barba como Camilo Cienfuegos (no digamos como el Che, porque es muy mainstream). Ya no deseamos que nuestros niños reciten poemas de Martí ni que nuestros jóvenes susurren poemas de Roque Dalton a sus novias. No aspiramos a que las farmacéuticas indemnicen a los indígenas guatemaltecos ni estamos preocupados de que los yanquis insistan en mantener un bloqueo absurdo en Cuba. Es cierto, nos tragamos el cuento de la tolerancia con todo y tamal. Pero por lo pronto, nos interesa vivir en un mundo lleno de lugares comunes, mucho más hospitalario, un mundo en el que no haya empresas que envenenan los océanos y que hipotecan la salud de nuestros hijos. ¿Acaso es mucho pedir?

Imagen tomada de: conspiracionesilluminatis.blogspot

lunes, 14 de marzo de 2011

América Latina está muerta: circule, no hay nada que ver!

El insomnio de Bolívar, cuatro consideraciones intempestivas sobre América Latina.
De Jorge Volpi

“¿Y si América Latina ya no existe? ¿Y si de pronto descubriéramos que, en vez de un rutinario examen de salud, América Latina requeriría de una autopsia? ¿Y si América Latina sólo fuese un cadáver insepulto?”

Estas preguntas, provocadoras y sugerentes, son más bien afirmaciones en este libro de Jorge Volpi que pretende ser una especie de revisión salteada y anecdótica de los doscientos –sobre todo los últimos cien- años de los territorios y las poblaciones americanas que se encuentran, grosso modo, al sur del río Bravo.

“Los signos de descomposición –dice Volpi- se acumulan, alarmantes: todo aquello que alguna vez caracterizó a la región, que la hizo homogénea y reconocible, se esfuma de forma irreparable.”

En primera instancia y sin dramatismos, uno puede estar de acuerdo con estas afirmaciones; aún más, uno puede celebrar modestamente –como lo hace él al referirse a las nuevas condiciones de la literatura en la región- dicha situación.

El problema es que Volpi nos da diez con hueco, porque dentro de sus reflexiones, “todo aquello que alguna vez caracterizó a la región” se reduce y se corresponde directa y UNICAMENTE con la o las imágenes caricaturescas y estereotipadas que se construyeron, con mayor o menor rédito, de la región; tanto desde fuera como desde dentro de esta.

“Antes –escribe Volpi- decías América Latina y tu interlocutor se imaginaba una escena como esta…” A continuación, Volpi se deleita en la descripción de humanoides zoomorfos que representan tanto, a militares todos poderosos, cargados de medallas y magnánimos retratos, como a sus séquitos alcohólicos y gorilizados, desmembrando a los opositores en algún reducto oscuro. Lo interesante es que ese “interlocutor” imaginario al que alude Volpi no es –se infiere- un latinoamericano, o ya, sin ser grandilocuente, un peruano o un costarricense o un mexicano. El “interlocutor” de Volpi es –seguramente- un europeo; digamos un español; o bien, un gringuito; o por qué no, un chino. En todo caso, algún ciudadano de esa gran nación que es los inversionistas extranjeros que, bien que mal, sí saben, para efectos prácticos –que en el fondo parecen ser los que le acomodan a Volpi- lo que es América latina. Si el interlocutor de Volpi fuese un vecino de estos pagos el asunto tal vez –sólo tal vez- se complejizaría demasiado y Volpi no quiere correr ese riesgo.

Los signos claves que evidencian la proclamada caducidad de América Latina son: el fin de las dictaduras y sus tránsitos –al menos formales- hacia la democracia; paralelo a esto: la obsolescencia de las guerrillas y los movimientos revolucionarios que, o se pasaron radicalmente de acera, o se institucionalizaron, o desaparecieron dentro de una nube de desencanto. La esterilidad al fin del fatum trágico de la endogamia y sus niños con colita de cerdo, es decir, el desgaste del realismo mágico. La ausencia, casi total, de intercambios culturales entre los distintos países. El creciente desinterés del resto del mundo; en especial de Estados Unidos, hacia la región.

Decía más arriba que uno puede estar francamente de acuerdo con Volpi, e incluso hacerle coro cuando dice que América Latina ya no existe, ya pasó. El inventario de, digamos, realidades objetivas del párrafo anterior, da cuenta de que esa caricatura estereotipada de América Latina es insostenible. Es decir, no podemos seguir pensando América Latina desde ese espacio imaginario que efectivamente se agotó. Sin embargo Volpi no intenta –y sin duda no por ingenuidad- en ningún momento aclarar que América Latina, ciertamente nunca fue tampoco esa caricatura discursiva, sino unos territorios y unas poblaciones infinitamente más complejos y llenos de contradicciones a la fecha irresueltas; cuando mucho, le dedica algunos párrafos a la situación de los indígenas. En vez de eso, da por cierta la caricatura al redactar su acta de defunción, sin hacer una mínima nota al pie de que ese muerto, más bien era una sombra.

“Preguntémonos entonces, otra vez, ¿qué compartimos, en exclusiva, los latinoamericanos? ¿Lo mismo de siempre: la lengua, las tradiciones católicas, el derecho romano, unas cuantas costumbres de incierto origen indígena o africano y el recelo, ahora transformado en chistes y gracejadas, hacia España y Estados Unidos? ¿Es todo? ¿Después de dos siglos de vida independiente eso es todo? ¿De verdad?”

A la no-América Latina del siglo XXI, “cada vez más difusa, más aburrida, más normal”, la caracterizan ahora, dice Volpi, los caudillos democráticos de izquierda o derecha –los Ortega, los Uribe, los Arias, los Chávez, los Correa, etc- con sus neo discursos populistas y mesiánicos. El poderío empresarial de los narcotraficantes, poblaciones indolentes que ejercen su civismo en los reality shows, y una producción literaria sin un “deber ser” en el mercado editorial para que sea valorada o bien, ignorada; y unos índices crecientes de desigualdad económica, como trapito de domingo. Parece entonces que en vez de ese aburrimiento y normalidad desafortunados que en una línea declara Volpi, tres líneas después los desdice con la fragua de un nuevo “exotiquismo”, está bien, está bien, no latinoamericano, sino mexicano, o colombiano o brasileño… latinoamericano.

Con lo descreída y pesimista que es una, tampoco es que vamos a colgar de ahora en más una pintura bajada de internet de Bolívar en el baño de la casa. Pero lo cierto es que este librito no deja de venir trucado. Los países de América Latina, se encuentran en un momento de su historia en el que, como nunca antes, tienen la posibilidad de revisar, unos más que otros, su pasado y rescribirlo si es del caso. Sin querer queriendo, Volpi parece conjurar de nuevo ese huracán apocalíptico que convirtió a Macondo en un pavoroso remolino de polvo y escombros y que borró de la faz de la tierra esa estirpe condenada a cien años de soledad, sólo que en lo que García Márquez puso, si se quiere, una moraleja esquiva; Volpi pone un llamado solapado al olvido: circule, circule, aquí no hay nada que ver. ¿El futuro? Una mierda ¿qué le vamos a hacer?

Eduardo V.








jueves, 27 de enero de 2011

Receta "Atolillo con el dedo"




Ingredientes:


2 Arias en conserva de bilis


24 diputados del PLN (procure que estén bien pendejos para que sean más fáciles de suavizar)


1/2 Jorge Chavarría, tipo Fiscal General


1 Jose María Tijerino, marca Ministro de Seguridad


Sal al gusto


Pimienta al gusto


Aceite al gusto




Preparación:


Coloque a dos Arias en el poder indefinidamente. Déjelos hervir, agregando sal y aceite al gusto. Una vez listos, remueva cuidadosamente las "instituciones", para que nada estorbe su paso.


Revuelva un Jorge Chavarría (tipo Fiscal General), bien pollito, con un José María Tijerino, que esté bien acostumbrado a pelársela. Le recomendamos la marca Ministro de Seguridad, por que es el que mejor sirve para nada. Al caldo que se forma entre ambos, agregue la bilis en que reposaban los Arias.


Aparte, con una tabla y un martillo para suavizar la carne, golpee reiteradamente a 24 diputados hasta que las fibras cedan. No le tomará más de dos o tres golpes si compra diputados bien pendejos. Píquelos y sazónelos con sal y pimienta. Déjelos reposar por un periodo.


Luego del periodo, coloque los diputados en una conferencia de prensa alrededor de los Arias. La forma semicircular los hará ver más decorativos. Agregue color a su plato con la salsa de “nuevos pelados” y acompañe los sabores con micrófonos de noticieros.


Llame por alguno de sus teléfonos celulares a sus amigos diputados para que disfruten del plato juntos!


Rinde para 3 millones de costarricenses (aproximadamente).







viernes, 21 de enero de 2011

Para el que quiera divertirse: Dalí sin Dalí


En el 45, Salvador Dalí, buscando muy probablemente un poco de esos, su tan apreciados bienes: la fama y el dinero, se embarcó a New York. Ahí conoció al cocreador de uno de los cortos más singulares de Disney, John Hench. El corto, "Hell's Bell's", daba una mirada Disneysiaca al infierno. Aquí el link:

http://www.youtube.com/watch?v=pW_Y2nJ7R0E

El encuentro llevó a una reunión con el mismo Walt Disney, lo que condujo al deseo de realizar un corto animado basado en las creaciones de Dalí. Durante un año, Dalí fue artista invitado de Disney, ganando inmensas sumas, para producir el corto que se llamaría "Destino". Las ideas, el guión, los requisitos técnicos, todo devino una combinación inabarcable para Disney. El proyecto fue suspendido arguyendo un bajo presupuesto, lo cual sería raro luego de que Disney fuera depositario de grandes bonos públicos para hacer propaganda en el esfuerzo de guerra (ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=1i6ozLpNr3Q). El corto, entonces, no llegó a ver la luz.

Alrededor de esenta años después, en 2003, Roy Disney, sobrino de Walt, retomó el proyecto junto con Dominique Montferry. El corto fue incluido en la edición del Milenio del largometraje Fantasía. Tal vez lo conozcan, de lo contrario, este es el link:

http://www.youtube.com/watch?v=UzzZa5o1q5k

El asunto ha sido objeto de culto en muchos museos. La Tate Gallery de Londres, el MoMa de NY, la Gallerie Nationale de Paris. En su momento, es justo decirlo, tal vez hubiera sido revolucionario, si no contamos otras tradiciones animadas, especialmente las eslavas. Hoy no nos lleva más allá de lo ya conocido y, quizá, sobreexplotado. La censura, además, hace del corto algo ingenuo, menos daliesco. En todo caso, ahí está, para el que quiera divertirse.

martes, 11 de enero de 2011

El que quiera divertirse // Diablo Guardián, Xavier Velasco.



La ópera prima de Velasco aparecida en 2003 deslumbra por un manejo impresionante del lenguaje y el ritmo de la narración. Rápida, trepidante en ocasiones, nos lleva a conocer el mundo interior de una niña-mujer que desde temprana edad sabía que su cuerpo, el cual nunca conocemos, la llevaría a saciar sus más extravagantes ambiciones, mismas actitudes que la harán despreciarse sin reparos a lo largo de su vida. Ubicada en la década de los noventa entre México y New York, nos presenta a estas megaciudades como los espacios ideales en los que una trepa, una coatlicue cualquiera, puede saciar sus ansias por el dinero y los símbolos de status, siempre partiendo del cuerpo como instrumento para tales fines, lo que le envilece constantemente:

“¿Tu crees que si mi vagina no fuera estúpida, incapaz de pensar nada, podría soportar las babas de quién sea?”

Violetta, la personaje principal, puede ser malvada, vengativa, aprovechada, ratera, pero en ese mismo proceso, se topa con individuos como el Nefas o Tía Montse, que sabrán aprovecharse más que ella misma de sus defectos, y de su principal virtud: estar dispuesta a todo. En ese constante proceso de autoexplotación, sin embargo, nos revela importantes facetas de la condición humana, comunes a todas aquellas personas con interés por el dinero, la autosatisfacción y el desinterés por los sentimientos ajenos.

“Los egoístas nos odiamos para destantear al enemigo, y después regresamos a la cama donde nos espera nuestro cochino ego”
“Y para que no quede duda, de una vez te digo que para mí eso de ser pobre no es injusto, ni triste, ni doloroso. Ser pobre es de mal gusto, punto. “

En el otro lado de la narración, Pig, es un escritor frustrado que intenta sacar adelante su miserable vida despreciando su entorno, dilapidando alguna herencia familiar y luego trabajando de escritor a sueldo en una agencia rascuache de publicidad, un jodido. Por lo jodido y por la actitud pendenciera frente a sus semejantes llegará a convertirse en el Diablo Guardián de Violetta, una especie de Ángel de la Guarda al revés, que albergará sus secretos y al final tratará de echarle una mano a la perdida vida de Violetta.

En el texto se descubren las facetas más oscuras de los lugares más finos de ambas ciudades. El dinero, el sexo y las drogas estarán presentes en lobbys de hotel, casas de lujo, y costosos automóviles, espacios estos preferidos por Violetta, a pesar de que su vida transcurre la mayor parte de las veces viviendo en sórdidos apartamentos en las zonas empobrecidas de la urbe.

El spanglish mezclado con palabras altisonantes, refleja un lugar narrativo, plenamente justificado dentro del texto, en donde se vuelve cada vez más difícil darse entender o entender el mundo con uno sólo de los idiomas.

“No recuerdo muy bien cómo estaban sus cuentas, odio con toda mi alma la aritmética de la clase media, pero la idea era que mis dólares me duraran dos años. Y así decía Eric, ¿ajá? Your money, Your apartment. Your next couple of years. Couple my ass, pendejo.”

Como en las buenas novelas con un antihéroe en el centro, uno termina por encariñarse con Violetta; espera que sus clientes no le escupan mucho en la cara, que no llore tanto, que consiga el cash para comprarse su ropa en Saks, o en cualquier tienda lujosa del DF, tal deferencia se vuelve inevitable llegado cierto punto. No obstante hay saltos que pueden dejarlo a uno perplejo, como el de pasar de New York a México y rápidamente construirse una red de clientes y lujos similares a las de su anterior ciudad en cuestión de días, cuando quedaba comprobadísimo que tal cosa le había costado meses la primera vez. Por otro lado se vuelve en ocasiones no pesado, pero si repetitivo, tanta desgracia y desprecio a lo largo de tantas páginas, cuando uno se empieza a preguntar de qué manera irá a terminar aquel suplicio, otra desafortunada casualidad la hunde de nuevo en el sufrimiento y el gozo por la autoflagelación emocional.

A fin de cuentas es un excelente libro para matizar estas tardes de verano repletas de sol y alegría. Un poco de odio, miseria y sufrimiento vienen bien, y nos hacen pensar, sino necesitaremos un Diablo Guardián a cuál contarle nuestras oscuridades y perversiones.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Posible crónica de un partido de semifinales en el Fello Meza


Era como una sustancia ominosa" diría Eduardo mientras se echaba un trago de birra. En efecto una niebla espesa empezó vertirse y a impregnar la realidad del Fello Meza con unas diminutas gotas de algo (¿agua?), casi imperceptible, pocos minutos antes de que Franco Basso desacertara en ese despeje fatal. Era el minuto 91, el partido estaba 1 por 1 y Marco Ureña se descolgó por la derecha, avanzó y remató a marco. Si bien el portero Torres logró rechazar el disparo, la sustancia ominosa que Eduardo refería, dispuso que Allen Guevara estuviera en el lugar preciso para aprovechar el rebote e imponer el 2 por 1. Todo el mundo en el Fello Meza sentía que algo se arrugaba a esa hora turbia, pues ese marcador daba al traste con toda esperanza por llegar a la final. Un escarnio más, como uno de esos repulsivos bollos de pan musmani que se queman a la puerta del horno en las mañanas de domingo. Luego la misma peregrinación de cadáveres azul y blanco que saldría del estadio pensando dónde putas podría estar el origen de esa mala suerte. La mayoría deseaba encontrarla en algún punto entre La Taberna Cartaginesa y el bar El Estadio, sin embargo, otros, más propensos a la virulencia, acariciaban la idea de desenfundar su rabia y cobrar venganza con los símbolos añosos de la ciudad. Eduardo insistiría en que quizás no era del todo descabellada la idea de entrar a profanar el sagrario de la Basílica de la Virgen de los Ángeles. Total, añadiría luego, todas las sospechas apuntan a La Negrita. Por eso, cuando el primer hincha irrumpió en el templo, Eduardo no comprendía a las señoras principales de Cartago que sentían que algo muy hondo se les moría. Hubo halgazara, desmanes, atropellos y linchamientos públicos. Una turba integrada por cartuligans frenéticos miccionó en el pulpito de la Basílica y vertió menesterosos fluidos en los calices. Otros aficionados más impúdicos practicaron abluciones en la pilita, algunos escupieron sobre la piedra del hallazgo y la mayoría arremetió ferozmente contra la imagen de la Virgen de los Ángeles. Los habitantes fueron embargados por una consternación que no admitía concesiones a las consideraciones de Elias Canetti sobre el poder y las masas. Quiso el azar que, en esa noche acosada de herejías, un grupo de asiduas rezadoras estuviera dentro del sacro templo honrando esos rumores relativos a la devoción de los cartagineses (en el grupo figuraban distinguidas señoras como Deyanira Cruz, Cecilia Araya de Martínez, Maritza Hernández, Marta Mora, Ercilia Chávez de Coto, entre otras). Los alzados no esperaron con su hambre de venganza y sin otra distinción tomaron preso al grupo de viejas beatas que murmuraba letanías junto al cura parroco. El tristemente célebre Caca ´e Gato fue el primero en invocar la memoria del ballet azul justo antes de lanzar el toque de a degüello contra el Padre Eddie. Macho Huevos, a la mejor guisa de los acólitos de Leon III El Isaurio, destruyó las hornacinas donde reposaban santos tan variados como ignotos. En el lugar donde yacían los restos de Monseñor Sanabria se erigió un busto de José Rafael Fello Meza y los alzados, presos de un furor satánico, requirieron la presencia de Leonel Hernández como una única condición para liberar a las rehenes. Es preciso considerar que las atracciones turísticas de Cartago no son muchas: se reducen a dos. La primera, algo más al norte del lindero colonial de la ciudad, la constituye el bar Royal (o simplemente Tencha), un putero legendario donde casi todos los hombres heterosexuales (e incluso algunos maricones) de Cartago se han iniciado en las faenas amatorias. La segunda, la Basílica de La Virgen de los Ángeles. De lo anterior se puede colegir que la toma del recinto sagrado por una horda de fanáticos desesperados tendría un efecto relevante, por no decir apabullante, en la prensa. No obstante, el celoso atisbo de un rancio cacique politiquero impidió que el resto del mundo conociera el clamor de aquellos aficionados frustrados que asesinaron curas y ultrajaron ancianas rezadoras únicamente porque su equipo perdió la posibilidad de ser campeón por septuagésima ocasión. Luis Gerardo Villanueva interpuso sus poderosos oficios para que ningún medio de comunicación divulgara la pavorosa realidad de tan herético episodio. Es más, fue el mismo Villanueva quien condujo a Leonel Hernández a parlamentar con los sublevados y quien ofreció una millonaria indemnización a las familias de las víctimas. De ese modo, no trascendieron los verdaderos alcances del lamentable hecho y éstos no pasaron de ser una expresión más de la folclórica idiosincrasia cartaginesa. Aduciendo una remodelación repentina y, por demás, injustificada, las autoridades eclesiásticas resolvieron cerrar el sagrado templo mientras se llevaba a cabo las obras de limpieza y reconstrucción. Solo algunos curiosos trazaron injurias en las esquinas y se figuraron oscuras conexiones entre la rebelión iconoclasta de los cartuligans y el presunto robo de la virgen de Los Ángeles 60 años atrás. Sin embargo, todo ello se quedó en los ámbitos de la mitología moderna y el devaneo sinárquico. La semana siguiente se celebraron elecciones de alcalde y el candidato de Villanueva salió venturoso. La final de fútbol nacional se celebró con bueno susceso para la Liga Deportiva Alajuelense y Eduardo siguió pensando que todo fue obra de esa sustancia ominosa que en las graderías la gente llamaba simplemente neblina.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sucesos de los últimos días


Alajuela (WTF).- Bandera Nacional de Costa Rica presenta un Recurso de Amparo por abuso, sobre exposición y uso indiscriminado. La Bandera Nacional de Costa Rica presentó en días anteriores un Recurso de Amparo a la Sala Constitucional del Poder Judicial de la República, debido al abuso del que se considera víctima desde que inició el conflicto en Isla Calero. Según Bandera, su imagen ha sido expuesta de manera soez y poco crítica, tratándosele como a un signo de diferenciación y discriminación, y no como un símbolo patrio. Asimismo, señaló su molestia debido a que cualquier persona que se auto declare y considere “nacionalista” o “defensor de la patria” ha entendido que es su deber usarla, como si fuese ella una foto de identificación o se tratara todo este asunto de establecer bandos para una disputa deportiva. La Sala acogió la acción y estará pronta a resolver en el momento que se evalúen los hechos que la demandante señala.

Internacionales (WTF).- Científicos descubren fenómeno de neblina-noticiosa. Una curiosa neblina noticiosa parece estarse desplazando lentamente sobre Centroamérica, de acuerdo a imágenes suministradas por distintos satélites. Con motivos politiqueros, en intentos por desbordar las tensiones y desviar la atención que producen otros conflictos, dos gobiernos vecinos han unido fuerzas para crear un problema, producir un enemigo externo que procure la unión nacional y alargar una solución. Asuntos que refieren únicamente a gobiernos y podrían ser solucionados adecuadamente por vías legales e institucionales facultativas, fueron trasladados a pueblos inmaduros, viscerales e inmediatistas, que han tomado posiciones extremistas (de aversión o abrazo del conflicto; aversión o abrazo de su “nacionalismo”) y que por lo tanto han contribuido a la creación, desarrollo y sostén de un circo mediático que todos de alguna u otra forma están disfrutando. Sin embargo, y gracias a la rotación de las “noticias”, pareciera ser que la neblina comienza a disiparse y la carpa se estaría mudando pronto de localidad, para que nuevamente los pueblos queden inundados de sucesos y festejos navideños.

San José (WTF).- Reclaman servicios express. Cuál si existiera un grupo de manifestantes “on call”, sin voz ni pensamiento propio, varias personas insisten en medios de comunicación, redes sociales, diferentes espacios públicos y privados, que los “protestantes”, “chancletudos” y “ambientalistas” deberían salir a las calles a expresar su molestia por los daños ambientales y el conflicto que se desarrolla actualmente en isla Calero. Los quejumbrosos señalan que ahora sí hacen falta y que son unos cobardes por no haber realizado ya alguna de su tan famosas marchas. Según estas personas, manifestarse es “adecuado, deseable y esperado” cuando ellos dicen, pero un “oficio de vagos” cuando no están de acuerdo. Al cierre de la edición los interesados en “manifestaciones express”, seguían sentados en sus sillones, frente a sus computadoras, sus televisores y con su celular, esperando respuesta y marchas del grupo de “revoltosos”.

Heredia (WTF).- En megalómanos diagnosticados, la rabia produce vómito e imposibilita comunicarse. Un estudio que se conduce desde meses atrás por la Universidad Puravara, arrojó anoche sus primeros resultados oficiales. El experimento, basado en la observación directa de una serie de megalómanos mundiales, pretende determinar si una condición conocida como “Berrinche Siempre Tengo la Razón”, produce en todos los sujetos conductas rabiosas acompañadas de reflejos gástricos que imposibilitan la capacidad para hablar. En observaciones anteriores, el cuadro descrito no había podido manifestarse en su totalidad, pero según declaraciones de los expertos apostados en las afueras de la casa del ex presidente Arias al momento de la anulación de la concesión para la explotación minera a la empresa Infinito Gold, las reacciones del sujeto confirman de manera definitiva las hipótesis de la investigación y concatenan sin lugar a dudas los síntomas antes descritos. En honor a este descubrimiento y a las condiciones en que se presentó el cuadro de “berrinche-ira-vómito-no declaraciones” en uno de los principales megalómanos observados, la condición será bautizada “Tome chichí!”.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¡Levanta ese trapo, iza esa bandera!



Banderitas inflables,
patria y noticieros;
patria y noticieros,
palomas detonables
dioses justicieros
el dedo arriba que hable:
los últimos primero.

Levanta ese trapo (Tom Waits)
 
Aprendí el oficio de Piggy Knowles
y Sing Sing Tommy Shay, muchachos.
Dios me usó como un martillo
para que hoy golpee su tambor fatigado.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

El sol es alto, el mundo llano,
allí se esconde la basura.
Si huele a sangre
y zumban las moscas
sabés qué hacer
si el niño llora.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

Con los dedos clavados en la tierra
alzamos y acomodamos el mundo.
El humo va tapando el sol
en la noche limpio mi pistola y rezo.

Se oyen campanadas locas,
el canto de un pájaro muerto
y a los dioses mendigar
por todas partes.
Así que abrí fuego
al llegar a la orilla,
en la guerra y el amor
se vale todo.

¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!
¡Levanta ese trapo,
iza esa bandera!

(Trad. Eduardo Valverde)


La Nueva Democracia (detalle), David Alfaro Siqueiros

martes, 2 de noviembre de 2010

El que quiera divertirse (El Emperador Tertuliano y la Legión de los Superlimpios/ Rodolfo Arias Formoso)

 El Emperador Tertuliano, el Asceta Minofén, el Roco Estándar y su Homólogo, el Sobrinillo Mío del Roco Estándar y su Homólogo, la Gurrumina, la Mimosa Púdica, el Capitán Austerín, la Bola Oval, Cayo Tranquilo Suetonio, el Jefe Anti Tertulio, Pollo Hermoso, Vespasiano por aquello de la Vespa, Papito Rich, Archi Tertulio, Extra Tertulio, Super Tertulio, Recontra Tertulio, Mini Tertulio, el Típico Calvo con Bigote, Altura o Pelos alguna de las dos, Albaferro y Testafea, Sexy Tos, la Mao Menón, la Chuby de Míchigan, el Jefe de Otro Departamento, la Barbi Quiú, un Tal Onario…

Estos son los personajes de “El Emperador Tertuliano y La Legión de los Superlimpios” de Rodolfo Arias Formoso. Un racimo de entes caricaturizados dentro de un universo “concluido” que avizoran, muy a su pesar, aguas caóticas, desconocidas.

Se trata de un grupo de funcionarios menores de alguna institución pública costarricense, digamos en los ochentas, cuando las promesas de la socialdemocracia y la llamada Segunda República ya no dan más de sí y la conurbada clase media y sus náufragos con pretensiones, comienzan a ser desahuciados de la isla Barataria que les dieron en renta.

Ideales defraudados, la incertidumbre de llegar a fin de mes, borracheras como misas, planes sin futuro, electrodomésticos para amueblar el reino y domesticar la reina, decálogos de las buenas maneras en el sanitario, existencialismo nihilista de calendario de cantina: San José y sus vecinos de barrio. La comarca del perdedor, donde todos disimulamos el carné de ciudadano.

Escrita a punta de fragmentos y viñetas que, como en las páginas de un periódico, la coherencia al contenido está dada por la supuesta simultaneidad de los eventos-vidas de los personajes, El Emperador Tertuliano es una novela tragicómica, una oda amorosa y al revés a la mediocridad y el conformismo social y cultural. Satírica, pero no cruel. Tierna, pero sin cursilerías.

El humor hace equilibrio con la desesperanza del libro, en donde esa instantánea de la corrupción -en términos generales- de lo público, encuentra salida en ese otro anonimato que puede ser la resignación del individuo (El Emperador) ante su circunstancia y que, frente a un amor rejuvenecido y la frustración existencial, se ve “arrinconado” a elegir entre la desesperación o redirigir todas sus apuestas hacia sí mismo.

Sobre su valor dentro de las letras costarricenses, entre otras cosas escribe Juan Murillo en su blog:
Parte de lo que hace de esta novela una lectura tan deliciosa radica en la capacidad asombrosa, incontenible, de Arias de retratar un mundo a través de sus discursos… Tal es la proliferación de habladas, acentos, dialectos, copias y extractos, que Arias Formoso casi no necesita describir físicamente las cosas, las comprendemos de oídas, por el sonido reconocemos el taxi, la mesa de formica del restaurante, el escritorio con la bola de ligas y el imán con grapas del burócrata, la casita enrejada a la que se regresa en bus todos los días
Así pues, quedan todos convidados a acercarse a esta novelita pachuca y choteadora del choteo, que nos es introducida con un epígrafe de Julio Cortázar.

¡Qué risa… todos lloraban!

jueves, 14 de octubre de 2010

Romance inconcluso del misceláneo bilingüe y la especialista en inteligencia comercial


"Si te portás bien te doy permiso para que imaginés un oso y una maestría del INCAE" Todas las mañanas su mamá le repitió esa frase mientras la peinaba con unas trenzas muy firmes y muy largas.Si bien la madre nunca fue particularmente celosa en la entonación de tan estimulante proposición no se puede negar que puso el mayor de los empeños en desearlo y mascullarlo durante todo el tiempo que demoró la hija en graduarse de comercio exterior en la ULatina. Huelga añadir que, en efecto, la hija cumplió con la condición impuesta amorosamente por la madre y al graduarse pudo imaginar un oso, una maestría del INCAE y hasta un gerente de trasnacional con afición por los embutidos y los apellidos extranjeros que la abandonó por una beca a la Universidad de Notre Dame.
Con frecuencia se le vio vagar melancólicamente por los pasillos del supermercado, prestando atención a los precios de las carnes maduradas, en esos días dulces en los que unos hombres diminutos y senisbles acostumbran coordinar exhibiciones de bonsais. Nos conocimos una mañana de martes durante una conferencia organizada por el Ministerio de Comercio Exterior. Básteme agregar que, a día de hoy, no puedo precisar si sus pechos eran benevolencias de la silicona o no. Durante la dichosa conferencia unos señores muy lánguidos y graves ponderaron los alcances de las rondas de negociación de la unión aduanera centroamericana y celebraron la estrategia de facilitación del comercio impulsada por la señora ministra. Ella prestaba atención en todo momento y tomaba nota de todas las cifras. La titular de Comercio Exterior fue la encargada de inaugurar el acto solemne. Debo confesar que de no ser por la parquedad de los rasgos físicos de la ministra, estaría en condiciones de creer cualquiera de su consideraciones sobre reducción de la pobreza y encadenamientos productivos. En palabras suyas, dentro de poco Centroamérica será una suerte de comunidad supranacional muy semejante a la Unión Europea en la que habrá libre tránsito de mercancías, personas y capitales y donde no existirá justificación para la mendicidad. Eso dice la ministra. Pero lo cierto es que la facilitación del comercio, en esta parte del mundo, tan solo ha provocado una eclosión de dementes seudo emprendedores que se mueren de optimismo y que consideran viable la exportación de empanadas de cusuco a Singapur.
Debo a la conjunción de un lápicero sin tinta y una libreta sin hojas blancas el favor de intercambiar algunas palabras con ella. Era gentil, sin duda. Tenía esa amabilidad artifical que suelen tener las personas que te desean buen día en el ascensor y que toman tales prerrogativas por modestas concesiones dispensandas al mundo. Mientras le ofrecía una de mis tarjetas de presentación le hablé de la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal en la región sin alterar la estabilidad macroeconómica. En realidad yo no entendía qué quería decir tal cosa pero a las muchachas como ella le fascinan los hombres que hablan de macroeconomía. Por fortuna, recién había ojeado un titular de El Financiero, sitio de donde tomé inmisericordemente la frasesita cajonera de la reforma fiscal. Ella coincidió conmigo y enseguida me dio una de sus tarjetas.
Yo estaba convencido de que esa muchacha que trabajaba en PROCOMER, todas las tardes conduciría su renault con la misma tristeza de quien mira un mar del color de una ballena muerta. Le dije que mi placa vehicular los martes tenía restricción de ingreso a San José y que por eso debía tomar un taxi hasta la Región Autónoma de Escazú. Por su puesto que ella ignoraba que todos los días me veo en la necesidad de tomar el autobus en las inmediaciones de la Antigua Coca Cola a fin de llegar al brete. Mentir es una forma elegante de triunfar sobre la realidad, pensé. Más o menos así fue como ella me condujo hasta Multiplaza. Durante el viaje dije un par de cosas tontas para hacerla sonreir. Luego le hablé acerca de la empresa de taxis que ofrece un servicio, presuntamente, 5 estrellas en el sector oeste. "Es un típico factor inflacionario", le dije, convencido de que estaba abrumándola con mi falsa erudición de macroeconomía. Luego agregué: "Estos taxis se cuelgan de la teoría de los clusters para cobrar sumas excesivas mientras ofrecen un servicio semejante al que ofrecen los taxis pirata del Mall San Pedro; con la salvedad, de que los taxistas cinco estrellas son más propensos a alterar la maría". Ambos reímos al constatar que sería perfectamente posible escribir una tesis sobre la teoría Porter-INCAE aplicada a los taxis piratas. No obstante, yo ignoraba que Forest Colburn y Arturo Cruz ya habían emprendido una tarea semajante.
Mi tarjeta de presentación, dudosamente, me acreditaba como "representante comercial" de REYMCK, una empresa trasnacional que importaba motores desde Estados Unidos a toda Centroamérica. Confieso que en otras oportunidades me he presentado como asistente de gerencia, ejecutivo de ventas de real state, facilitador de negocios, asesor del Banco Mundial y un sinfin más de categorías propias de la jerga neoliberal. Me bajé de su renault justo frente al edificio Terrazas de Plaza Roble, excusándome por no invitarla a almorzar, so pretexto de una videoconferencia de suma importancia. Le prometí llamarla para salir a cenar alguna noche, quizás a un restuarante de comida mongola. Mientras esperaba fumando en el parqueo de Plaza Roble me prometí a mí mismo que la próxima vez que la viera le mostraría mi excelente pronunciación en inglés, resultado de 6 años de trabajar para un gringo de Nebraska que rentaba áreas de camping en Montezuma. Tan pronto como me cercioré de que estaba fuera de su vista, me encaminé al McDonald´s de Multiplaza. Me sentía seguro y apto para empezar a extrañarla mientras comía un Big Mac.
Nunca más la volví a ver, pero a veces, cuando voy en el bus, trato de pensar en la textura de los osos que ella quería imaginar de niña. Además, cuando leo las noticias de economía, la imagino en su cubículo del edificio macilento de COMEX, al lado de ese compañero suyo que constituye un ejemplo cabal de movilidad social en Puriscal. Otras veces, cuando oigo a los economistas hablar de guerras de divisas, me la figuro triste y linda, llorando por un oso y otra maestría del INCAE, lamentándose de que aún no es capaz de fabricar historias para contarle a sus sobrinos ni de encontrar un hombre que le haga macarrones con natilla después de hacerle el amor.

lunes, 11 de octubre de 2010

El nobel para Vargas Llosa


Tengo la impresión de que haberle dado el nobel a Vargas Llosa fue una forma harto tarda de decir, "se lo debimos haber dado a Borges".

Fuera de la brillantez escritural de Vargas Llosa, innegable, me parece esta fiesta una forma solapada y rimbombante en donde la academia Noruega está anunciándole al mundo que cree fervientemente en una Latinoamérica políticamente madura, donde la respuesta a la dictadura de derecha no es ya un requisito para ganar el galardón. Ahora puede otorgársele a un hombre que se sorprende de haberlo recibido pues viene de un mundo donde ser de izquierda era necesario para ganar el premio nobel de literatura.
Las contradicciones se han acabado, nos dicen silenciosamente, le anunciamos al mundo una latinoamérica que se deshace de su pasado político y le abre los brazos a un mundo nuevo de liberalidad (no libertad) y progreso.
Este nobel, me parece, es como una celebración a lo que los escandinavos bonachones (asumiendo que lo sean) deseaban hace tiempo de la América Latina sumida -desde sus ojos- en cruentas confrontaciones sociales e irresolubles dilemas humanos (dictaduras asesinas, desapariciones masivas, desnutrición y pobreza). Se alzan y emiten un juicio que anuncia que no somos lo que fuimos, que los rezagos guatemaltecos, salvadoreños, bolivianos y mexicanos de la pobreza absoluta son sólo reminiscencias de un orden que el continente deja atrás, enmarañado ahora en un engranaje de progreso liberal-social, donde los retrógados no habrán de tener lugar una vez que se muera Fidel y caigan Chávez y Evo.
Hablamos de un Pan de Azucar que se asoma a grandes rascacielos, un Buenos Aires de vidrio y acero, donde ya no es necesario asesinar en masa para generar riqueza y mantener el orden. Hablamos de conglomerados y Tratados de Libre Comercio, todos de la mano con el resurgimiento de una silente conciencia, en Lula, en Tabaré Vázquez. Casi como si el paraíso de la socialdemocracia liberal cayera sobre nuestras frentes.
¡Qué fácil es entonces extender viejas categorías, termómetros vencidos y colonizantes, y decir con holgura: 'etapa superada'! Como si la piedra de toque fueran las academias escandinavas, para decirle a los latinoamericanos que ya están dejando atrás las espinillas de su adolescencia política.
Por eso ese nobel era para Borges, pero se nos murió muy temprano, cuando la dictadura de Pinochet no tenía sino tres años de inyectar terror. In memoriam, se lo damos al señor Vargas Llosa, para que lo cuelgue en el muro de su casa de Madrid, donde Franco no está más en el poder.

viernes, 8 de octubre de 2010

El que quiera divertirse (La Leyenda de los Soles /Homero Aridjis)



La Leyenda de los Soles (1993) es una novela "cósmico-urbana" con tintes ecologistas. Escrita en capítulos más bien cortos, Aridjis nos relata el caos general que reina en la ciudad de México en el 2027. Una ciudad que sufre de abotagamiento humano, por decirlo así, donde la vida es un bien ordinario y de escaso valor.

La trama utiliza como andamiaje la cosmogonía nahuatl y, a través de esta, asistimos a la extinción del “Quinto Sol”, la era de la humanidad como la conocemos. Tras cuatro soles anteriores, el Quinto Sol -sol del movimiento- inicia un ciclo de estabilidad relativa que culminará con grandes terremotos y estallidos volcánicos, así como por la venida de los Tzitzimime, demonios del crépusculo. La creación y destrucción de las distintas eras, son producto de las luchas por su supremacía entre los cuatro hijos del dios-diosa primigenio.

En La Leyenda de los Soles, las luchas por el control político de México entre el Licenciado José Huitzilopochtli Urbina, presidente del país por el PUR (Partido Único de la Revolución), y Carlos Tezcatlipoca, General de las fuerzas armadas, resultarán en el fin de una era.

Juan de Góngora, un joven pintor, es visitado desde el pasado por Cristóbal Cuauhtli, un indio teotihuacano (donde los dioses dieron vida al quinto sol), para encomendarle la recuperación de la hoja del Códice de los soles, donde está estipulada la fecha de extinción del presente ciclo y que ha sido robada por el General Tezcatlipoca, quien “ha nacido y muerto muchas veces”. Con la aparición de Cuauhtli, la Ciudad de México se transforma en una especie de vórtice, donde el pasado, el presente y el futuro, así como el tiempo mitológico y el histórico, se confunden, se explican el uno al otro y divergen hacia “todas las direcciones”.

Juan de Góngora descubre, gracias a Cuauhtli, que posee la capacidad de atravesar las paredes, y junto a él nos adentramos en un viaje “voyeurístico” a la intimidad escatológica y cotidiana de quienes habitan esa ciudad decadente que se autoconsume vertiginosamente. México (la ciudad como centro mítico del mundo) está pronto a ser destruido y en el fondo, a Juan de Góngora le importa un pepino, su único interés, por lo demás estéril es “en los postreros días del mundo, voy a pintar el cuadro de mi vida, el cuadro de mí mismo, la vista del Valle de México. Pintar ese sueño abolido será mi última obra…”

martes, 5 de octubre de 2010

CARTAS A LA CORDURA


Molesto por mal servicio
Doña Vergüenza,
Escribo sinceramente molesto por su mediocre colaboración en los medios de comunicación. Es una barbaridad que usted haya dejado de hacer su trabajo como se debe y que por lo tanto, los miembros de estas pseudo-compañías informativas consideren ahora sí, prudente y adecuado, denunciar cosas que harto conocían tiempo atrás y que no sacaron al aire cuando se debía, por tratarse de ser época electoral. Me refiero específicamente a los escándalos sobre las inauguraciones apresuradas de la carretera a Caldera, entre muchas otras. Además de todo, no se encarga usted ni siquiera de aparecer cuando los personajes de estos medios juegan de bastiones de la razón y la verdad, buscando culpables y tirando “bala” al viento, mientras dejan que los verdaderos responsables, que todos conocemos, sigan escondidos. ¿Por qué no se pone las pilas a ver si acaso, azotados por su presencia, hacen un verdadero trabajo expositivo y no una denuncia a medias?
Señor Agarrado D'Mono, cédula robada
San José

Indignada por incoherencias
Sr. Sentido Común,
Me parece curioso que reporteros de los medios más grandes de este país realicen “investigaciones” y series de reportajes detectivescos, con cámaras secretas y señuelos encubiertos para mostrar al público a ladronzuelos, estafadores y corruptos miembros de diferentes instituciones y no se tomen la molestia de perseguir, entrevistar, humillar y ser igual de necios con las figuras políticas que todos los ciudadanos sabemos responsables por la estafa de la carretera a Caldera. En lugar de estar hablando tanto de lo que todos sabemos y podemos ver que está mal, deberían estar sacando a la luz el verdadero meollo que sostiene el engranaje delictivo que se construyó en la concesión a Autopistas del Sol, que es lo ÚNICO que al día de hoy, queda en pie.
Señora Vista Gorda, cédula nueva
Alajuela


Cansada de esperar
Estimada Justicia,
Estoy cansada de esperar que usted aparezca y resuelva algo de todo lo que está mal. Me tienen agobiada con la cantidad de informes de injusticias, actos delictivos, de corrupción, denuncias de malversación de fondos, de peculado y demás en el mundo de la política y nada que usted hace algo con los verdaderos responsables. Su excusa es que está usted muy ocupada, pero a juzgar por el resto de atrocidades que azotan al mundo, me temo que no sabría responderme en qué tanto se ocupa. Le agradecería que si no va hacer nada al respecto, deje de aparecer en boca de tantos por ahí. Tal vez está función si que pueda desempeñarla!
Señora Profundo Hastío, cédula vencida
Cartago

jueves, 16 de septiembre de 2010

Républica de Costa Rica, ¿independiente?



(Hollywood, WTF) Tras negar rotundamente los rumores sobre un supuesto romance y en medio de múltiples cuestionamientos sobre su verdadera autonomía, República de Costa Rica celebró ayer 189 años de su independencia.

Esta famosa actriz, reconocida por grandes clásicos de fantasía como “Democracia centenaria” y “Ejemplo de Paz”, no es ajena a las portadas de los medios gracias a los frecuentes escándalos en los que se ve involucrada.

Esta ocasión no ha sido la excepción y mientras reconocidos personajes de la pantalla grande y chica la acompañaron en los festejos, muchos otros se preguntan “¿cuál independencia?”.

En años anteriores, fue duramente cuestionado su estado debido a sus más que evidentes concesiones con el director Rigoscar Arias para las películas “Re-elección” y sus secuelas “El poder es mío! I, II y III”, además de su obvia sumisión a las decisiones impuestas por sus inseparables agentes Fondo Monetario y Banco Mundial.

Actualmente, logra portadas por una celebración de independecia que además de deslucida, para algunos representa solo una movida publicitaria para cosechar el imaginario de sus fans.

Su vida amorosa también levanta miradas, cuando luego de su dramático rompimiento con el consagrado Medio Ambiente, la más larga aunque superficial relación que se le conoce al día de hoy, se revelaran detalles de su aventura en el set de “Proyecto Cianuro” con su adinerada y joven co-protagonista Mina Crucitas, por la que República de Costa Rica se vio obligada a hacer pública su homosexualidad.

Tras el fugaz romance homosexual, volvió a ser noticia por sus supuestos encuentros románticos con el joven y famoso Ley de Unión Gay, quien a pesar de los intentos no logró conquistar el corazón de nuestra chica. Luego de este traspié, República fue duramente señalada por lo contradictorio en su conducta, debido a anteriores declaraciones de su nueva directora en la pantalla Larias Chinchilla sobre la heterosexualidad definitia de la artista.

En el transcurso del día las redes sociales no se han detenido en temas diferentes a su celebración de independencia y su aún no-oficial noviazgo con Marina Gringa. Según fuentes cercanas a la actriz, los rumores sobre esta relación siempre han sido “puras mentiras”, sin embargo ya es cotidiano topar con las señoritas Costa Rica y Marina en bares de moda entre los famosos y observar los helicópteros de Marina recorrer diariamente y sin restricciones el territorio de Costa Rica, entre Nicaragua y Panamá, en calle Centroamérica.

Pese a las evidencias ineludibles, señorita Costa Rica reitera en declaraciones recientes a esta página que su relación con Marina es “estrictamente amistosa, temporal y respetuosa”.

Nuevamente las andadas de esta chica dan de que hablar y mientras su asesores y responsables, Sala Cuarta y Asamblea Legislativa, reciben con brazos abiertos sus locuras, el público y los expertos critican fuertemente su forma de conducirse y la clase de modelo que presenta a los miles de admiradores que la estiman y siguen sus pasos día a día.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Todo es una farsa (mensaje cifrado)

Este es el título del último escrito del célebre autor Raaul, reconocido colaborador de nuestra página. Su obra, ampliamente criticada y en ocasiones alabada, ha sido comparada con autores de gran talla, como él mismo, y se basa sobretodo en experiencias de su propia vida.

Nacido en la provincia de San José en el año 1981, nuestro autor lleva una niñez y adolescencia tranquilas, sin pena ni gloria. Se convierte en un joven curioso que luego de sus estudios en el extranjero (pre-kinder “Mi linda Venezuela”, 1984-1986), se convence a sí mismo que no hay nada peor en la vida que estudiar. Luego, conoce el trabajo y cambia radicalmente de opinión. Finalmente, se topa con la muerte y afirma inflexiblemente que halló lo peor.

Toma la decisión entonces de cometer un homicidio. Decide matar a su identidad y convertirse en otra cosa, un personaje misterioso y ambiguo que burlará a la muerte: Raaul. Este seudónimo, por el que lo conocemos, es un anagrama de su verdadero nombre y una pieza fundamental de su verdera identidad, a la que asesina un 9 de octubre.

A menos de un mes de la conmemoración de este evento, queremos rendirle homenaje con esta pequeña reseña sobre su obra, comparada a la gesta del héroe Che Guevara por la revolución que plantea en el ámbito literario .

Su primera publicación oficial “Un orinal para Raaul”, es una novela controvertida que relata la odisea de un grupo de amigos en tour de cantinas, durante una fresca noche de setiembre en el puro centro de San José, la capital de Costa Rica. Durante la aventura, el grupo se ve enfrentado en la lucha por encontrar un baño decente para Raaul, en estados etílicos inimaginables y lugares nocivos para la salud. En el clímax de la obra, los protagonistas deciden dar continuación a la laboriosa faena en otras provincias del país, con paradas insólitas como el aeropuerto, en Alajuela.
De acuerdo a declaraciones del propio autor, el título de esta trama le fue obligado por un fan alcoholizado que le cuestionaba de manera impetuosa sobre su orientación sexual y sus calidades literarias, mientras insistía en discutir con un alajuelense sobre la supremacía de Hatillo. El autor también recuerda que durante esa noche otros ebrios lo abordaron exigiendo regalos de cumpleaños y sustancias de pollo hechas con pollos de verdad. "Fue una noche verdaderamente bizarra", recuerda con una sonrisa.

Su última publicación “Todo es una farsa”, es un artículo escrito a modo de chota para transmitir de forma codificada un mensaje a sus compañeros de tragos. Esta obra, es la que acaba de terminar de leer.